Ramon Oviedo

Arena y sol.

 

En tu suave piel mate, hay arena y sol,

brisa y primavera de tu candidez,

picara mirada que evidencie amor

siempre hay incógnitas para responder,

 

no importaría si es que truenan los cielos,

seria intrascendente que se oculte el sol

cuando tu siempre silenciado mis súplicas

colmando mis ansias, llenando mi cuerpo

 

con inusitados retozos de amor.

Cómo puedo permitir que tu te vayas

cuando apenas empiezan las emociones,

disfrutemos los danzantes corazones,

 

vamos compensemos hoy nuestros anhelos

con el ritmo alegre que entona la vida

que incita a vivirla con toda la fuerza

en cuerpo y en alma, en la plena conciencia.

 

Ramón Oviedo

Derechos Reservados



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.