Hugo Emilio Ocanto

La erosión del amor - Autora: Tizzia Holwin (Cruzada por la vida) Interpreta: Hugo Emilio Ocanto

Es justo la mitad de una mañana clásica de Junio, el calor quemante del desierto Chihuahuense, se hace sentir, en la piel y en la mente. Y quizá sea ello lo que motiva esta oleada de ideas que como nubes, intentan protegerme del sol intenso -son las 11.00 hrs. de esta hermosa mañana-.¿Qué es el Amor? -pienso y respondo de inmediato- ¡Un riachuelo!, un riachuelo que va ganando profundidad con el tiempo, que va afianzando por ahí múltiples raíces y es capaz de reverdecer el desierto al captar unas gotas de lluvia; ¡Un Guamis!, si el amor también puede ser un guamis, porque como él se aferra a continuar a pesar de sus raíces expuestas, a pesar de los socavones que los errores y el tiempo le han ido construyendo.Mientras observo el paisaje que me muestra cómo inicia el proceso de erosión en la tierra, suspiro y desvío la mirada ¡Erosión! -pienso en voz alta- y mi hermano me pregunta ¿Me hablas?, sonrío y niego apenas con un gesto y vuelvo a mis pensamientos.

/"Todo empieza con pequeños riachuelos que se van formando al caer la lluvia que acá, en la desértica aridez del norte, es escasa/"- Me taladra en la cabeza- mientras finjo dar una larga bocanada a una pluma que juego en mis manos.

/"Todo empieza con pequeños riachuelos/" pequeños errores, pequeñas omisiones, que de a poco erosionan el amor.

¿En qué momento la humedad de los esfuerzos menguaron en su intento por mantener viva una relación ¿Cómo es que las cárcavas se hicieron tan profundas?/"La tierra se ha ido, el aire y la lluvia se la están llevando pero también es verdad que cuando hay lluvia, es muy  fuerte y con mucha velocidad, hace que arrastren el suelo y se lleven la tierra generando cavidades que al ojo común, parecen naturales, pero para el conocedor, son cárcavas, signo inequívoco del avanzado proceso de erosión/"-dicen los especialistas-.

¡Qué parecidos somos los humanos a la bendita tierra!

Y qué profundas cárcavas llevamos en nuestros adentros, cuántas torrenciales lluvias han lavado nuestros suelos: el tiempo y las omisiones,el tiempo y el dar por sentado los sentimientos ajenos, son esos ríos que van ganando profundidad, socavando lentamente nuestras cortezas. ("La escasez de vegetación, es una de las causas principales de la pérdida del suelo, ya que, el entramado de raíces que se forman bajo la tierra funcionan como una red protectora, al perderse la vegetación, se pierde también el suelo dejando como consecuencia un paisaje erosionado, estéril que asemeja una triste estampa, donde la vida generada por el agua y la vegetación, son solo recuerdos!"-otra vez los especialistas-.

Y es entonces, que mi sonrisa, se torna en tristeza al coincidir con esa descripción.-mientras, los ojos de mi hermano escrudiñan mi mirada, tratando de escuchar mis pensamientos-. El calor va en aumento conforme nos acercamos al medio día, por la ventana veo desplazarse un remolino-hace tanto que no veía alguno- ¡Qué extraños somos los seres humanos y la forma que tenemos para relacionarnos con nosotros mismos y con nuestro entorno!- me digo una vez más-.

/"Caminar se complica porque hay mucha tierra suelta y los pies se hunden fácilmente/"-sí, los especialistas-.

No se los he dicho, pero estoy en un hospital y aquí es muy fácil ver la erosión en las personas, esa vegetación que fueron perdiendo, la ausencia de esa red protectora de raíces que hoy, son solo dolorosos recuerdos que se escapan en las propias voces de los internos, entre las gracias omitidas de las enfermeras y el fastidio en los ojos de quienes los visitan- aquellos que corren con suerte-.

/"Pararse a la orilla de una cárcava, también es un riesgo, por el estado tan frágil de la capa terrestre, esta puede desprenderse, y la persona, resbalar con facilidad/"-dicen los que saben-.¡Qué inmensos socavones hemos creado los humanos en nuestros entornos, que grietas tan profundas se han vuelto estas cárcavas que son nuestras vidas!

Es ese flujo de emociones sin control las torrenciales lluvias que terminan por lavar nuestros suelos, desgastando cada vez más nuestras relaciones y dejando expuestas nuestras raíces y qué doloroso es para el espectador, avanzar tan lento para evitar quedar varado ante el sol ardiente, en ese laberinto de socavones en el cual, la conciencia, corre el grave riesgo de perderse ante ante tal muestra de indiferencia, de conformismo y de falta de compasión hacia nuestros semejantes, ante la cárcava en que se encuentra parado y el peligro constante  de la erosión del alma; si sigue la pendiente del terreno  y fluye con el cauce natural de las emociones que ahí son derramadas, esas emociones que lo arrastran todo a su paso, en cada una  de las avenidas y que transforma pequeños canalillos a lo largo y ancho en secciones transversales que se agrandan con las culpas, omisiones, reclamos, y terminan en abandonos, creando abismos entre los taludes que los sostienen y que son imposibles de cruzar sin que se trabaje a conciencia en el rescate de una relación-y compruebo una vez más que el poder de la palabra es infinito, capaz de realizar obras prácticas, para el control de la destrucción de la que hablamos-./"Control de cárcavas, la mayor parte se forma debido a las actividades humanas y otras por la presencia de eventos de lluvia extraordinarios!"-adivinaron, palabras de especialistas-. Y que son esas actividades humanas, si no muestra cotidianidad; y esa lluvia extraordinaria, si no todas nuestras equivocaciones, nuestras omisiones, nuestros dar por sentado los sentimientos y nuestro acallar las palabras, el olvidar que somos custodios del amor, custodios de nuestras familias, de nuestros hijos, de nuestros hermanos,-por sangre o por elección-en los momentos serenos de la hermosa vida, y aún más en aquellos que son difíciles y dramáticos, con una atención constante, abiertos siempre al diálogo, disponibles.

Revertir la formación de cárcavas en nuestros y sus adentros, es la única forma de sobrevivir a  la erosión del alma, más allá de la palabra, con fidelidad, con voluntad, con el ejemplo grabado piedra a piedra y así dejar constancia de nuestros esfuerzos, ver con objetividad y realismo cada uno de los acontecimientos, estar atentos a lo que  sucede y nos rodea, ser parte activa en la toma de decisiones sensatas con la prontitud que requiera cada circunstancia, rellenando poco a poco cada socavón, guardando así la firmeza de nuestros suelos, salvaguardando las certezas de que amamos y somos amados, a pesar de las lluvias.

¡Custodiar el amor nos corresponde a todos!, tener respeto por el otro, por su entorno, por sus preferencias, por su ideas. ¡Custodiar a las gentes! preocuparse y ocuparse con verdadero amor por el enfermo, por el niño, por el anciano, por aquél que es más más frágil y que nos necesita y que a menudo, lo relegamos a la periferia de nuestras cosas importantes. Custodiar uno al otro las familias, al cónyuge recíprocamente, y luego como padres, y al tiempo, a los hijos,  que a su vez se transformarán en custodios de nosotros mismos-sus padres-.

Cultivar la honestidad en las amistades, proteger y brindar confianza es cubrir de a poco esa grieta, para no dejar que nos gane el terreno de la destrucción, la cárcava, el corazón árido.¡Cuidemos de nosotros mismos y de nuestras relaciones!, neguémonos a la formación de pequeños riachuelos que son, las envidias, las soberbias, los egos; evitemos que laven nuestros suelos y erosionen nuestras hermosas vidas. Custodiemos nuestros sentimientos, pero tengamos el máximo cuidado de proteger los de los otros, nuestros corazones, nuestras palabras, nuestras acciones, porque de ahí es de donde parten nuestras intenciones, esas que construyen, destruyen o pueden reconstruir lo que ya se ha perdido, armados de bondad, de ternura, de fuerza, de valor como una sola virtud...El Amor.

El amor ante todo y sobre todo y como vocación luminosa el servicio a quienes nos necesitan y que sin decir palabra, claman por un abrazo y nuestra ayuda.

Ha caído la tarde, es increíble cómo pasa el tiempo cuando se piensa en cosas importantes, miro a mi hermano y le digo, ¡Soy un Guamis!.

Sonríe, -y yo, me refresco en la lluvia de su sonrisa-.

 

Tizzia Holwin

#SafeCreative

1211100718446

Fotografía de Roberto Cisneros.

Comentarios10

  • Cesar Zamora

    Increible trabajo mi hermano Hugo, de ese bello escrito de la poetisa Tizzia, quedo de maravillas, un abrazo a ambos con afecto y admiracion

    • Hugo Emilio Ocanto

      Me das una gran satisfacción con tu comentario, César.
      Muchas gracias.
      Un abrazo, querido amigo.
      Hugo Emilio.

      • Tizzia Holwin

        Abrazo también para ti Cesar, y mil gracias por tus conceptos a estas letras

      • Tizzia Holwin

        Infinitamente agradecida con tu generosidad Hugo Emilio.

        Todos quienes hayan sido declamados saben el placer que causa escuchar sus letras al fin libres en la voz de un querido amigo.
        Y hoy, me has emocionado a mi y yo te lo agradezco, hoy eres tú esa sonrisa en la que me refresco

        Diecisiete abrazos

        • Hugo Emilio Ocanto

          Este dúo literario, como tantos otros, para mí es un gran placer realizarlos.
          Estar conectados dos poetas, en textos y voz, es algo inolvidable para ambos.
          Las emociones son de ambos, Tizzia.
          Gracias por permitirme interpretarlo.
          Ya he perdido la cuenta...
          Veinticinco abrazo, por las dudas...

        • El Hombre de la Rosa

          Cuanta hermosura pronuncian tus labios con la hermosa letra de Tizzia amigo Hugo
          Muy gratificante escucharte
          Un grato placer oirte
          Saludos de tu amigo Críspulo

          • Hugo Emilio Ocanto

            Los buenos poetas como ustedes, Tizzia, tú, y tantos otros... me inspiran a poner toda mi alma en la interpretación. Críspulo.
            Gratificante tu comentario.
            Un placer nos acompañes.
            Muchas gracias.
            Saludos de tu amigo
            Hugo Emilio.

          • la negra rodriguez

            tARDE PERO LELGO , ESTABA EN LA ELABORACION DE UN VIDEO CON EL AUDIO QUE ME PROPORCIONÓ HUGO Y QUE LE ESTOY PONIENDO EN MI ESCRITO DE HOY, QUE UNA VEZ SUBIDO TUVE QUE ELIMINAR POR FALLAS DE ESCRITURA COMO SIEMPRE.
            A LO VUESTRO AMIGOS QUE LINDO ES VER COMO EXISTE ESTA IDEA DE SOLIDARIDAD, DE COMPAGINACIÓN DE TALENTOS DE TRABAJO EN EQUIPO, SOBRE LO QUE PIENSO DE LA OBRA DE TIZZIA YA LO EXPRESE POR TODOS LADOS, AHORA TOCA HABLAR DE LA MAGISTRAL INTERPRETACIÓN DE HUGO QUE DA REALCE AL TRABAJO. QUEDAMOS CONFORMES SATISFECHOS EN TODO Y POR TODO, ESTA CRUZADA POR USTEDES HA SUDO UN ÉXITO.
            BESOS Y ABRAZOS A LOS DOS.

            • Hugo Emilio Ocanto

              Tú y Raúl nos han dado la oportunidad de realizar lo que plasmamos con textos y VOZ, Negrita.
              Muchas gracias por los elogios tan emotivos y sinceros que nos entregas.
              Trabajar en equipo con amor, solidaridad y compañerismo, es algo que nadie nos puede sacar... ni siquiera con críticas no muy convincentes.
              Lo mismo...¡Adelante!.
              Pasaré por ese audio.
              Besos y abrazos, querida Silvi.

            • Jorge H. Ramirez

              Magistral e interesante artículo, porque las fuertes lluvias que se están produciendo en muchas partes del mundo se deben al Calentamiento Global. Felicitaciones a la autora, y a ti como siempre interpretando con el alma. Un saludo

              • Hugo Emilio Ocanto

                Nuestro agradecimiento por tu presencia y comentario, Jorge.
                Muchas gracias.
                Un saludo.

              • Beatriz Blanca

                Bellísima reflexión y que fuerza dramática le imprimes a tu interpretación.
                Mis felicitaciones a los dos por darnos esta lección de amor hacia los valores perdidos. Gracias amigos.

                • Hugo Emilio Ocanto

                  Muchas gracias, Beatriz
                  Gracias por tu presencia.
                  ¡Y que pases un maravilloso día en tu cumpleaños!
                  Hugo Emilio.

                • claudia07

                  APLAUSOS A AMBOS DOS GRANDES EN UNA OBRA EXCELENTE , BESOS A LOS DOS

                  • Hugo Emilio Ocanto

                    Todo nuestro agradecimiento, Claudia.
                    Besos de ambos.

                  • Raúl Daniel

                    ¡Grande Hugo, cómo siempre!
                    Perdona lo escueto de mis comentarios pero estoy agotado y debo descansar para trabajar mañana.. Aquí en PAraguay se trabajan 12 a 16 horas por día (yo 16)

                    • Hugo Emilio Ocanto

                      Gracias, Raúl
                      También yo anoche me acosté muy temprano, no había dormido ni tres horas.
                      Por eso respondo hoy.
                      Tus dieciséis horas laborales no le resta nada a tu cerebro para escribir las maravillas que plasmas.

                    • Murialdo Chicaiza

                      La voz incomparable de Hugo y la inspiración de Tizzi. Felicitaciones.

                      • Hugo Emilio Ocanto

                        Muchas gracias Murialdo por tan elogioso comentario.
                        Saludos, un abrazo.

                      • alicia perez hernandez

                        EL QUE NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR. EL QUE NO SIRVE… NO SIRVE. Romanos 12:3
                        SERVIR DEBE SER DEBER DE TODO SER HUMANO
                        ABRAZOS A LOS DOS
                        LOS AMOOOOOOOOOOOOOOOO

                        • Hugo Emilio Ocanto

                          Maravilloso tu comentario, Alicia.
                          Fuertes abrazos.
                          Te amoooooooooooo



                        Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.