Juan Manuel Hernández.

JUGANDO A LAS MUÑECAS (CANCIÓN)

Acercate, tengo algo que decirte,
siéntate, aquí, conmigo.
Escucha bien lo que te tengo que decir,
debes prestarme mucha atención,
y prometerme, que vas a obedecer,
a mi, a tu madre, y todo lo que diré.
No le preguntes a tu madre por qué llora,
deja que se calme, y por favor, escúchame.


Hoy, es un poco duro hablarte hoy,
tengo mucho miedo de perderte hoy,
Porque hoy, ha llegado la hora,
ha llegado el momento,
de decir adiós...

No, no llores tu también,
prometo volver al amanecer,
tu duérmete, y prométeme,
que a tu madre has de obedecer...


Espérame, te lo juro pronto volveré,
espérame, cierra los ojos y te acompañaré
a soñar en el mundo ideal,
y cuando despiertes yo estaré,
y prometo que te abrazaré,
mientras tanto espérame,
jugando a las muñecas...


Mi vida escúchame, de los extraños te debes proteger,
y debes día a día estudiar,
y en un futuro, grande serás,
pero por ahora no te puedo acompañar.
No sabría explicarte,
a tus 5 años no me entenderás.
Que el compromiso con mi tierra,
debo cumplir,
para que mañana,
tu puedas vivir,
Pero mi viaje poco durará,
La luna noche a noche a mi me guiará,
Y el manto de ángel, me cuidará.

Y Espérame, te lo juro pronto volveré,
espérame, cierra los ojos y te acompañaré
a soñar en el mundo ideal,
y cuando despiertes yo estaré,
y prometo que te abrazaré,
mientras tanto espérame,
jugando a las muñecas...


Más de cien lunes pasaron,
y su padre no ha llegado,
abraza su manta y cree,
que de ella se ha olvidado,
y cada noche a la luna le canta,
porque a su padre ha cuidado,
y llorando lanza un beso al aire,
y se acuesta soñando.

Que al despertar sus ojos abrirá,
y su padre habrá llegado,
y abrazados contentos,
saldrán al campo corriendo.
Y que la luna riendo los hará brillar
Al verlos a las muñecas jugar...

Y llorando despierta,
pues tocan la puerta,
y ella ha corrido a ver,
un hombre vestido,
de color olivo,
con una bandera sus manos.
''Su esposo vivió,
a su país sirvió,
junto a Dios se encuentra Sentado''

Y tirada en suelo le vienen recuerdos
de aquella última vez,
donde su padre llorando,
la estaba abrazando antes del amanecer...

Te Esperaré,se que pronto te veré,
esperaré, cierro los ojos y me acompañarás,
a soñar en el mundo ideal,
y cuando despierte tu estarás,
y prometo que te abrazaré,
y la luna reirá,
al vernos a los dos
jugando a las muñecas...

Pasaron los años y ella se encuentra,
En la misma casa, donde él vivía a diario,
y triste esta, y empieza a llorar,
pues al recordar y al observar,
a sus nietas que están,
jugando a las muñecas...

Juan Manuel Hernández.



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