Dack

La tuya y la mía.

Despacio se acercan inocentes, tímidas,
al tocarse se encienden, cobran vida.
Y de pronto empieza el cortejo,
primero la tuya y después la mía,
avanzando, explorando ansiosas, 
sintiendo, acariciando excitadas.
Se buscan, se persiguen divertidas,
en una lucha donde nadie pierde,
donde todos ganan.
Y ese es sólo el principio...

Comentarios2

  • El Hombre de la Rosa

    Muy hermoso tu preciado poema de amor amigo Antonio
    Un abrazo de amistad y afecto
    El Hombre de la Rosa

  • Darkness.cl

    Sensuales versos que he disfrutado mucho leer...
    Recibe mi abrazo.
    Nancy



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