Diego Lithsun

Tristeza y Alegría.

Hace 5 años amanecí contento, rebosante de alegría,
y de la nada, el mundo se volvió gris al mediodía,
me quedé en mi cama abrazando a la nostalgia,
me levanté y le dije adiós a la desesperanza.

Así mis días iban y venían entre tristezas y alegrías,
mi cerebro luchaba contra si mismo entre mis melodías,
y cuando al fin dejé de esperar una solución mágica,
apareció Ella entre todas las demás chicas.

Pero aunque Ella estaba a mi lado con mucho amor,
a los problemas de mi mundo no encontré solución,
seguía levantándome feliz y desayunando triste,
con mis manías y episodios que jamas viviste.

Recuerdo los amaneceres que empezaban a la tarde,
las noches con miedo en que me hacías sentir a salvo,
porque todavía en mi cerebro se libraba una fuerte lucha,
y aunque tu no pudiste curarme, no dejabas de abrazarme.

Hoy no estas y vaya sorpresa que ha resultado esta vida,
yo sigo aquí con mis batallas, con mis penas, con mis manías,
sigo levantándome, aunque quizás mas temprano,
pero ya no estas allí para que entrelacemos nuestras manos.

Tienes razón, esas batallas que libraba hoy han cambiado,
ya no lucho por la tristeza y la alegría de un mundo lejano,
sino que soy testigo de otra guerra involuntaria,
entre el dejarte ir y el volver como si nada hubiera pasado.



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