Isaac Amenemope

Flechando Orbitas

 

Convirtiendo las nociones sobrevivientes

Acerca de la libertad en parpadeos para la silente poesía

Me confieso…

 

He aquí la cuenca latente que pertenecería al corazón.

Todo el cielo es pequeño,

Y tu, que rasgas con el esclerótico diamante

Lo realizado de la percepción

Dejas filtrar el robo de la estrella,

La fugaz caída por donde se drena el pupilar fluido.

Amor,

Tu mejor obsequio es idéntico al día

Que sirve de fuente a la aurora insomne;

Tu próximo paso sale por las puertas de mi pecho;

Se aleja y me deja,

Millares de acuarelas para retocar con agua de mar tus huellas,

Pinceles con sabor a labios,

Papel desierto, raras decisiones.



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