Carlos Fernando

Melodía

De la impresionante

melodía cotidiana,

los sonidos brotan

con la armonía que al

oído embelesa. Y a la

mente asombra.

La clavija sin moverse,

la cuerda tensa en la

longitud precisa para

sacar de ella afinada nota.

 

La cuerda vibra, al golpe

del martinete y la nota

se expande el tiempo

que tarda la sordina en

aquietar cayendo encima

de la cuerda que ya quieta,

su voz ahoga. La tecla activa

la maquinaria toda, y el

pedal lo mismo alarga el

sonido de la nota que lo apaga.

Mas toda esa perfecta sincronía,

sin las manos del Virtuoso,

que la provoca, es nada. 

 

jueves, 21 de agosto de 2014

07:45 p.m.

Comentarios1

  • mariarl

    que reflexion tan linda muy bueno



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