Sangre Fria

Carlos Eduardo Montesco vio el mar sobre el techo

Carlos Eduardo Montesco llegaba del supermercado con fu familia.

Carlos Eduardo Montesco odia llegar y toparse con sus vecinos.

Carlos Eduardo Montesco se baja del auto lentamente

Carlos Eduardo Montesco escucha que su mujer le habla y no se inmuta en responder

Carlos Eduardo Montesco hace días que no se afeita.

Carlos Eduardo Montesco le clava fijamente la mirada a su vecino mientras cierra con llave su nuevo auto.

Carlos Eduardo Montesco no suelta ni la menor intención de saludo hacia su vecino que también lo esta mirando con una amistosa y algo entupida sonrisa.

Carlos Eduardo Montesco continua mirando a su vecino con tal cara que ningún ser humano podría aguantar mirar, sin bajar rápidamente la vista al suelo.

Carlos Eduardo Montesco parece haber nacido para intimidar a la gente.

Carlos Eduardo Montesco rompe esa incomoda situación cuando entra a su casa y desaparece de la vista de su vecino.

Carlos Eduardo Montesco nunca lloro.

Carlos Eduardo Montesco odia que su mujer le demuestre amor en público.

Carlos Eduardo Montesco cierra la puerta con llave, cierra las ventanas y estira las cortinas.

Carlos Eduardo Montesco escucha que su mujer le esta hablando de una nueva crema para evitar el aumento de arrugas faciales

Carlos Eduardo Montesco interrumpe las idioteces que dice su mujer y le dice:

- La próxima ves que me hablas frente a los vecinos, te recago a trompadas ahí nomás

¿Me escuchaste bien pelotudita?

Te parto la cabeza delante del mogolito de Matías

¿Me escuchaste o no me escuchaste? Responde.

Carlos Eduardo Montesco esta asquerosamente sudado

Carlos Eduardo Montesco comienza a sentir algo de frió y dificultades para respirar

Carlos Eduardo Montesco percibe como acelera su ritmo cardiaco

Carlos Eduardo Montesco se sienta en el sillón e inclina la cabeza hacia el suelo y pone ambas manos sobre sus rodillas

Carlos Eduardo Montesco respira profundamente mientras irgue la postura

Carlos Eduardo Montesco mira el techo y escucha el sonido del mar

Carlos Eduardo Montesco Sufre un infarto

Carlos Eduardo Montesco sin aviso previo muere en su sillón de un ataque al corazón.

Carlos Eduardo Montesco ya no puede oír los gritos de su mujer llorando por su muerte

Carlos Eduardo Montesco murió y cuando su hijo baja de su habitación y ve lo que esta pasando suelta una irónica risa y dos palabras

- Era hora.

 

Fin

 

 

 

 



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