Amilcar Cuenca

Antes de mi silencio

Ya no tengo mucho más por hacer, ya te he entregado mi alma,

todas mis palabras, mis abrazos, mis besos y amor en mis miradas que no te logran alcanzar.

Mis ojos llenos de lágrimas genuinas también te he dedicado,

y hasta mi dolor y angustia por ya no tenerte más a mi lado,

que sin piedad, has llamado falsos...

También he cumplido mi mayor promesa,

amarte para toda la vida desde ese día en que nos dijimos amarnos.

 

Yo no he cambiado, te sigo amando,

y a pesar que solo yo llevo el recuerdo de tus tiernas miradas llenas de amor,

ya no hay nada que decir para aplacar tu ira cuando escuchas mi voz.

Basta oír mis palabras para que tus ojos den la vuelta en sus cuencas,

mientras en tu rostro se desfigura tu malestar,

y sé que te molestas si te abrazo tan solo para saciar mi necesidad de sentirte una vez mas.

 

…y siento que fue ayer que suspiré mi primer beso en tus labios.

…y siento que fue ayer que juntos comenzamos a vivir,

cuando en nuestros brazos paseábamos a nuestros hijos hasta dormir.

 

Pero hoy me arrancas las entrañas de mi alma,

Y reemplazas tu amor con la ausencia que me va matando de dolor.

 

…Y al perder mi amada dama, mi esposa;

nada me espera, mas que mi eterna soledad.

 

…pero no importa que tan lejos estés, ni que la vida entera la pase sin ti;

tus manos habrán sido las últimas en tocar mi cuerpo,

tus labios serán los últimos que me hayan besado;

y mi cuerpo entero será así tuyo para siempre;

conservando hasta mi muerte tus caricias intactas en mi memoria.

…y el amor en cada rincón de mi alma que me ha hecho soñar.

 

Así soy yo, un dinosaurio en un mundo que solo vale la carne sin el alma que la respalde.

 

Te amaré ciega y profundamente,

en el silencio que me has pedido contra mi voluntad;

…y aunque a ti todo esto poco te importe;

y si bien ese será mi constante dolor; por amor seré tuyo por siempre...

Jamás podré amar como te amo a ti,

pues has abrigado en tu vientre, nuestra vida,

aquella que me incentivó a luchar para ser feliz.

 

No causaré más heridas; no podría a alguien más tocar o besar,

no crearé un vacío en mi alma al intentar verte o sentirte en alguien mas.

Tu y yo, para siempre juntos estaremos,

pues mi memoria de ti será para toda la eternidad.

 

…Pero antes de mí eterno silencio, resonará el eco de este grito de dolor;

sentirás mi corazón y alma desgarrados en tus manos,

y llorando hasta mi muerte, te juro que cuando a los ojos te mire,

sin hacerte sufrir, con una sonrisa y sin rencor alguno…

con toda mi dulzura y amor…te miraré con mi alma enamorada,

y solo a pedido tuyo, me verás partir.

Amilcar Cuenca.

Gracias Dios por los mejores momentos vividos, pero esta carne duele desde su nacimiento, y no hay peor dolor que la falta de amor una vez que lo has conocido.

 

Cuando uno le dedica palabras de amor a alguien, y las mismas eventualmente no son correspondidas; significa que nunca hubo amor. Quizás haya sido un deseo momentáneo de aplacar la soledad, un deseo carnal, o la necesidad de trascender sin un respaldo de amor en el alma, asi lastimando a nuestra descendencia y creando el estado actual de nuestra sociedad en decadencia que se autodestruye por la falta de amor y conciencia de nuestra existencia. 

El verdadero amor perdona, no abandona y este perdura ante las mas duras luchas; y cuando se siente que el fuego del amor y la pasión se apagan, se buscan infinitas excusas para avivar sus llamas.

En mi experiencia personal; frente a la incompatibilidad, me he querido desenamorar cientos de veces, pero solo me bastaba recorrer mi hogar, (a veces en las madrugadas), ver a mis hijos dormir; taparlos, besarlos tiernamente, o simplemente sentir sus presencias. A veces, sin motivo alguno, besar a mi esposa y decirle: TE AMO! ...y en las noches, al verla dormir a mi lado, acariciarla dormida. Me es fácil entender el amor detrás de cada logro; apoyar mi cabeza en la almohada y dormirme pensando una y otra vez...ESTE ES MI HOGAR! ...sintiendo la felicidad que me hacía soñar y ponerme en pié otro día más.

Quizás si todos sintieramos el amor con esta intensidad, seríamos capaces de coexistir sin guerras, por amar y apreciar lo que construímos y querer dejar ese legado eternamente.

 

Este es mi último poema, gracias a todos por leerme, desde lo mas profundo de mi alma, les deseo una vida llena de amor y que sus expectativas de ella se les cumplan mejor que a mi.

Comentarios1

  • micaela fernandez

    Amigo Amilcar ! no dejes de escribir !, escribir ayuda a descargar lo que el alma siente!. Que logres recuperar a tu esposa y que vuelvas a tener la hermosa familia que una vez fueron.

    Abrazos. Mica



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