Eco del alma

AMAR NO ES TRAISIONAR

El amor es un don que sabe perdonar, las heridas sabe sanar,


Es la señal de un corazón limpio que vive para amar,


Que sabe soñar, al trinar de los pájaros,


Correr sobre la yerba del campo, donde vuelan mariposas, con las


golondrinas, que el cielo sabe surcar,


Que su cantar es un poema más que al amor sabe honrar,


Es como una canción sin fin, que habla de querer,


Que se apasiona, al conocer un nuevo corazón,


Donde se guardan las promesas, que el viento se llevó,


Hasta las caricias supo borrar,


Daria cualquier cosa, hasta jugarme la vida,


Para no salir del mundo del amor como romeo y Julieta,


Más allá de las fronteras de los muros levantados,


El amor no han sabido parar, ni las razas lo ha podido acabar,


Madre que me enseñaste amar, hoy te busco y no te puedo encontrar,


Estoy pidiendo adiós, amor de verdad,


Que no me queme por dentro, y no vivir un sufrimiento,


Si un día me ven llorar por ti, es que mi corazón se ha calcinado,


Yo caminare, en el mundo que soñé,


Sé que desangrare, creyendo en el amor,


Fue peligroso el amarte, solo conocí un abismo,


Fue un amor amargo, amor que incendia, amor que mata,


En la primavera conocí unos ojos, que no puedo olvidar,


Que en el medio del fuego no dejaban de villar,


Como la primera noche que te amé,


Su piste destruir mis pensamientos,


Y la luz del sol se a pago, quedando en una prisión de dolor,


No quiero ver como se burlan del amor,


En veces me consulto si puedo vivir sin ti,


En mis cenizas mi corazón llora por ti,


En medio de tu felicidad no me olvides más,


Se fue el amor de mi mente y mi corazón,


Fue un amor traicionero, convulsiono al acordarme,


Es lindo el amor sinceró y apasionado,


Son frías las mañanas y el despertar,


Creo que nunca me enamore como esa vez


Se me han secado los ojos de tanto llorar por no saber dónde estás,


Ya mi voz es afónica, de tanto gritar tu nombre,


Pero sabré curarme las heridas, y andar en un terreno movedizo,


Con que derecho, engañaste mi corazón, sin razón,


Con que derecho manchaste el amor cuando es puro,


Con la bandera del amor, marchando avance,


Flameando en su corazón, de pronto mi cuerpo se desplomo,


Donde la libertad conoció,


Parece una historia de dos, donde uno confió en el amor,


Hoy miro las montañas, y su nieve que la adornan,


El cielo con su capa celeste, con copo de algodón,


Y el oscuro manto con un enjambre de estrellas,


 Es hora de empezar un nuevo día, donde alumbra el sol,


Recuerdo que despertábamos abrazados,


Si discutíamos en nuestro nido lo arreglábamos con pasión y amor,


Como jugábamos besando nuestra piel,


El tiempo ha pasado,


La vida solo formo en un campo de batalla,


Solo destrucción y desolación,


El atardecer es triste, solo los rayos del sol y cruces,


Que demuestran que todo terminó,


Acorralado por embrujo,


Soledad, encadenado a una traición mi corazón quedo,


Solo en mis sueños te veo sonreír. 


 

 

Autor Eco del alma


Derechos reservados


Antofagasta, 02-08-2014

 

Comentarios2

  • alicia perez hernandez

    Que tristes versos
    y como si no, a quien le va alegrar la traición
    cuanto dolor hay en tus versos
    como se puede suponer que un hombre se sienta
    tan herido por una traición
    pero pasa por que no cabe duda que de que las hay las hay
    caras vemos corazones traicioneros no sabemos
    abrazos con saludos

  • winda

    La tristeza de tus letras me arruga el corazón,


    Te abrazo a la distancia



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.