bonifacio

El cuento de la manzana

Yo vivía en el paraíso

con mi mente bien sana

en verano mi compromiso

era deleitar a la cuadra

bajaban de los edificios

secretarios y mucamas

llevándome con ellos

a sus casas.

 

Todo iba sobre ruedas

hasta que llegó una bataclana

me vendió por tres monedas

y me ofreció por jarana

a un pobre hombre inocente

que por allí pasaba

la víctima me dio un mordisco

y llovieron las amenazas

!que ustedes se van de aquí!

que no son de mi confianza

que ahora van a morir

que se acabó la charada

ya pescaron las maletas

y no se olviden de nada

y nos echaron del paraíso

a punta de patadas.

 

Yo era una simple manzana

en el lugar incorrecto

y la pera sigue casada

con Adándole hasta estar muerto.

 

Yo era una simple manzana

y ahora no soy más que un cuento.

 

 

 

 

 



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