Luis Elissamburu

Sobre tormentas y hormigas.

"No me debo quejar",

inútilmente, repito.

Trato de pensar

en sueños por venir,

pasados felices y lindos.

 

Asumo con humildad

la gracia de ser soldado.

La subordinación al poder

que enderezó mis pies

para llevarme a ningún lado.

 

Las espinas sin sacar

se han hecho mis amigas.

No habría mar sin tormenta,

ni perro sin pulgas,

ni prado sin hormigas.



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