poetadelmar

Cuento El caminante y el lirio



El cuento empezó cuando dormía... 


al principio era una bruma blanca 


que cubría el sendero por donde caminaba... 


el fuerte viento del norte se llevó la bruma 


entonces contemple el valle en el que había estado


caminando. 


Pude ver entonces una flor de lirio. 


Me acerque a ella y escuche una débil voz 


que me preguntaba.


¿Porque quieres arrancarme del lirio que me da vida y


esperanza? 


Quede atónito de momento casi petrificado. 


¿Cómo es posible que una flor hable?


Y todo fue un mareo mientras la briza aparecía de la nada.


Y una hermosa ninfa vestida de blanco a mis oídos hablaba... 


esta flor de lirio que te tiene cautivado 


es más hermosa aun de lo que tus ojos perciben. 


Mira bien con los ojos del corazón. 


No hagas lo otros caminantes... que la ven con ojos de pasión


Entonces mi corazón de poeta se estremeció 


y con mi dedo índice el pétalo de la flor acaricie. 


Entonces la flor suspiro


Pero fue un suspiro de dolor. 


Lo supe porque el pétalo se humedeció 


como se humedecen los ojos por el llanto


y la flor quedamente hablo


Otros caminantes han venido 


y no han escuchado las palabras de la ninfa. 


Me han querido tronchar del tallo 


tan solo porque ven mi belleza exterior. 


Eres el primer caminante 


que ve mi ser con ojos del corazón 


y en lugar de cortarme tu caricia amorosa 


me ha hecho tanto bien.


Que por fin estoy hablando sin querer. 


Pero dime caminante ¿porque ya no quieres mi tallo


tronchar? 


Y yo respondí con un nudo en la garganta.


Porque veo que otros tu belleza la han deseado sin mirar 


que eres más bella aunque el estuche 


de diamantes que cubre tu exterior.


Has amado sobre manera. 


Te han prometido el sol, la luna y las estrellas


Pero no ven ni saben de tu inteligencia,


De tu sensibilidad de sirena enamorada,


Es más grande tu belleza interior 


que la bella flor que cubre tu exterior


Eres sensible al dolor. 


Y por eso mi corazón entero te lo doy.


Entonces la ninfa de nuevo apareció 


y pregunto ¿Tanto amas a esta hermosa flor?


Y el caminante con corazón de poeta esto respondió


Esta hermosa flor de un galante nardo se enamoró. 


Y aunque la madre naturaleza le dijo NO. 


Ella su amor le entrego 


El nardo vanidoso de ella presumió. 


Con otros nardos que la codiciaron. 


Más como ella estaba enamorada de su nardo. 


A todo eso importancia no le dio. 


Hasta que su nardo de una rosa se enamoró 


y a la flor de lirio el corazón le rompió. 


Pero ella en su lirio renació y de un tulipán se enamoró 


y el tulipán la historia del nardo repitió


Entonces por segunda vez renació con la certidumbre 


que esta vez sí conocería al amor…


Yo le entrego mi corazón porque tiene del amor la vocación.


Porque es cariñosa con su amor,


Porque tiene un corazón de poeta como yo…


Entonces de los ojos del caminante 


con corazón de poeta una lágrima cayó 


en un pétalo de la flor de lirio.


Y usted en mi sueño apareció.


Alberto Aguayo



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