Luis Nunez

Antonieta

… “En que quedo la poesía, en que quedo el aprendizaje de amar sin esperar”… (Swuenke & Nilo)

 

 

 

La soledad derrotero culposo, instigador del suicidio

libertador del terror de no tener un amor perdurable

con quien saborear caricias, compartir soledades, celebrar emociones

 

Soledad, como explicarte que tú compañera inseparable, fiel y tormentosa,

eres maestra de intelectos y espíritus,

pero tirana de instintos aromas y sudores

 

No te enojes vieja amiga. pero no quiero tu compañía, ni consejo,

quiero un pecho, una mano firme, una palabra dulce o garabato,

una sonrisa llanto grito, una caricia ansiosa

 

Yo aprendí a temerte, a pensar que contigo no puedo, ni quiero

Déjame que voy a unirme a mis recuerdos, ángeles tiernos, añejos sabores,

infantes risas, verdades y sorpresas

 

Déjame no regañes, por ignorar la advertencia de no entrar,

iba distraída corriendo, saltando,

llena de voces, sonrisas, esperanzas, fantasías.

 

Por eso no ti vi llegar, por eso no te escuche,

es que tenia tantas cosas, todas eran mías y ahora que no me queda nada,

todo te lo di, me sales con que no era lo que esperabas

 

Que crueldad más espantosa

Amor no me pidas que vuelva a creer o confiar  en ti,

ibas ha ser para mi y solo para mi

 

Pero eres falso, engañoso, ruin, malvado,

nunca te haz quedado solo para mi,

así no puedo, como quieres que siga, si solo tengo yo que amar.

 

Y yo no puedo sin ti, que eras solo para mi.



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