Miguel Angel Montes Martinez

Estaba yo sentado

Estaba yo sentado,

contemplando la fugacidad de la vida...

Cierro los ojos, parpadeo, los abro...

¡Me reencuentro con mis pesadillas!

Estaba yo sentado,

Era tan ignorado...

Pasaba tan desapercibido...

¡No sabéis cuánto lo extraño!

Estaba yo sentado

en un banco de hojas.

Tan libres, tan esparcidas...

¡No son como yo, no lloran!

Estaba yo sentado,

silbando, imitando la brisa,

eligiendo cada nota...

¡Componiendo nuestra sinfonía!

Estaba yo sentado,

Con los pies en el suelo, con la mente en el cielo.

Imaginando el futuro con la mirada perdida...

¡Muerto de sueño!

Estaba yo sentado,

lejos de tu compañía.

Tocando la madera, hablando tan temprano...

¡Saludando a los perros que corrían!

Estaba yo sentado,

Impaciente. Las ramas caídas no tapaban las baldosas grises.

Impotente. No podía jugar con las ardillas...

¿Me viste?

Estaba yo sentado.

Las hileras de árboles me guían

pero me encierran en un único camino...

¡Un camino sin salida!

Estaba yo sentado.

señalando hacia el lago.

Es posible que eso sean lágrimas...

¡Lágrimas por un caudaloso pasado!

Estaba yo sentado,

hundido en mis rodillas,

distanciado de las personas y del horizonte...

¡No existían, sólo los animales me sonreían!

Estaba yo sentado,

Oye, ¡Que no me canso!

Se hizo de noche y se sucedieron las mañanas...

¿Es mejor gastar los años y no ahorrarlos?

Estaba yo sentado.

Cruzado de brazos, ¡Tremendamente aburrido!

Cruel monotonía... ¡Ya no te necesito!

¡Nunca jamás estaré así de tranquilo!

Estaba yo sentado,

Pero me cambié de sitio.

¡No soportaba estar tan solo!

Ahora tengo una estatua de acero y también un olivo.

Estaba yo sentado.

Fui racional, cambié mis teorías,

reflexioné sobre la verdad pero no la encontraba...

¿En qué erraría?

Estaba yo sentado,

Envejecía con el pelo grisáceo, con un bastón en la mano.

La lluvia arreciaba con violencia...

¡Mis pies estaban descalzos!

Estaba yo sentado.

La gente me miraba,

me dejaba flores y se compadecían...

¿Por qué susurraban?

Estaba yo sentado,

la estatua se movía de tantos lamentos:

-Estúpido humano, ¡Deja de atormentarte y lárgate!

¡Este banco está hecho para agotar tu tiempo!

Estaba yo sentado.

Ahora era consciente...

Mientras era manipulado y apartado,

¡No aprovechaba mi buena suerte!

Estaba yo sentado.

Pero me levanté, ¡Agradecí no estar muerto!

Entré en esa burbuja llamada mundo...

¿Cómo he llegado a estar tan ciego?

Estaba yo sentado.

Estaba, porque dejé de estar afuera,

dejé de observaros...

¡Me uní a vuestra causa, a vuestra huelga!

Comentarios2

  • PETALOS DE NOCHE

    Es interesante..., pero muy largo..., no soy quizás el indicado para decir que un poema es muy largo, ya que yo casi siempre publicó muchas palabras o expresiones como imágenes..., aún así, siento que en tu poema te das muchas vueltas en la misma idea, sé que el poder de la reiteración es expresar algo que quieres connotar a todas luces, pero aún así te das muchas vueltas, hasta sentí que leí el mismo la misma reiteración con su misma explicación en otra explicación pero con otro enfoque..., quizás la idea de tu poema era mostrar variados enfoques a lo que quieres mostrar, pero, aún así encuentro que te das muchas vueltas como para expresar "el hombre que piensa" se aferra a su conocimiento, se queda sentado buscando una lógica o raciocinio coherente, evoluciona a estatua y sigue pensando para el público, sigue ahí, sentado, pensando y pensando, y en un tono de revolución se saca esas anclas en sus pies, y se levanta, y ya no piensa en nada, sino que, evoca la libertad de una causa..., aún así con la última reiteración y el final de tu poema pude entender todo...

  • PETALOS DE NOCHE

    Pero de igual forma es ingenioso y creativo dentro de lo que el hablante lírico expresa...

    • Miguel Angel Montes Martinez

      Muchísimas gracias por comentar!!! Esa era la idea que tenía en un principio, la de intentar crear un poema que sea lo más reiterativo posible. Es cierto que se queda un poco largo y tienes toda la razón. Seguiré tu consejo con toda la ilusión del mundo. De nuevo

      • Miguel Angel Montes Martinez

        Muchas gracias!!!



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