Pedro Perez Vargas

A mi hijo, Jorge...

A mi hijo, Jorge...

Entre tú y yo hay una pequeña diferencia:

Tú cuerpo es chico, algo débil y enflaquecido…

Yo, simulo ser fuerte, a pesar de haber sufrido

Es que a ti y a mí nos  separa toda una vida de vivencias

 

A pesar de la distancia, te veo siguiendo mis huellas

De vez en cuando me detengo, a ver que tus pasos  avanzan,

Dejando atrás la distancia, feliz estoy, pues me alcanzas…

Y sé que pronto seré yo, quien irá detrás de tu senda

 

Al verte crecer a mi lado, veo repetir mi vida

Cuando yo fui niño, también hice travesuras

Y como tú,  también jugué a las aventuras,

Aprendiendo a levantarme, luego de tantas caídas

 

En el teatro de la vida, tu juegas tu papel, y yo, el mío

Ante todo es mi deber, establecer las normas del juego

Debo hablarte de moral y enseñarte  valores, primero

Para luego dejarte correr, como lo hace el agua del río

 

Cuando tus alas sean fuertes, y emprendas tu propio vuelo

Yo quedaré en mi casa, recordando que ayer fuiste niño…

Y cada día al levantarme, esperaré recibir el cariño

De unos pequeños que serán tus hijos,  y que me dirán "abuelo"

Comentarios1

  • DAMSYD

    Los hijos son el motor de nuestra maquinaria, por ellos somos capaces de hacer hasta lo que se cree imposible y es en ellos, en donde muchas veces nos reflejamos.

    Un sentido poema a su hijo, con claras esperanzas en él.

    Saludos cordiales.



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