Tinta de Sangre

Demasiadas horas

Hace demasiadas horas

que este silencio

no se lleva bien

con mis ganas de ti,

no es que te extrañe, no, o si,

 

quizá el tiempo de este amor

es un corazón que se hace presente,

un yo que me da vueltas en la cabeza,

una realidad que me persigue desde mi alma

vestida de tu nombre,

 

hace demasiadas horas

que soy por ti

mis próximas palabras.

 

Hace demasiadas horas

que remuevo esa caja de deseos

en que tú y yo,

que estás ligada a mis pensamientos,

que la misma hora me recorre

sin cansancio por mi cuerpo,

 

tal vez no deba importarme quién eres

sino en dónde estás,

en esa parte que mi boca siembra

cuando te beso,

en ese lugar que mis manos saben

cuando te encuentro,

en ese sonido que mis labios reconocen,

cuando no más nombrarte es hacerte el amor,

 

hace demasiadas horas

que te busco para sostener mi mirada,

que mi voz te espera en el viento de mi razón.

 

Hace demasiadas horas

que en la puerta del suspiro estoy,

que intento atrapar el aire

como a un recién nacido,

que mi cabello arde a por tus dedos

en un clima de impaciencia,

 

puede que un solo instante baste

para que mis sílabas se vuelvan gigantes,

tan grandes que mi pecho parezca

clavado en la altura,

tan altas que el horizonte se crea el ayer,

 

hace demasiadas horas

que te seduzco lentamente,

mis espejos se hacen río en mi desnudez.

 

Hace demasiadas horas

que este amor se me hace poema,

un ensueño que marcha de día

para volver cada noche,

 

ni inocente ni culpable,

hojas de árbol caídas y tú

en mis ramas,

 

hace demasiadas horas

que vienes y vas,

vienes y vas,

como en una antesala de mí.

 

T de S

MRGC

Namaste



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