Ludvaldo

SEGUNDO SONETO A ZEUS

Está de tu progenie el mundo lleno

como el crustáceo yermo está de arena,

pues de tu hombría a la profusa vena

no has puesto de templanza tasa o freno.

Igual que tú no existe un dios heleno,

y no lo digo yo, lo dijo Alcmena,

amén de la mamá de tu hija Helena,

dos de tu harén, más propio de agareno.

¡Qué bestia!, ¡qué animal!, ¡qué escabechina!:

¡Eurínome, Calisto, Ío, Talía,

Pluto, Níobe, Europa, Mera, Egina!:

¡si no se te resiste ni una tía!

¡si a veces -pues si no, se encorajina-

le das incluso a Juno una alegría!

 

Osvaldo de Luis



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