Ludvaldo

SONETO DE LA INUTILIDAD DE LA POESÍA

¿Para qué a tantas bellas alabanzas?;
¿para qué sublimar sus lindos ojos,
sus napias, su mentón, sus labios rojos
y el lindo agujerito de sus panzas?;

¿para qué reprocharles sus tardanzas
en consolar, piadosas, mis despojos?;
¿para qué introducir mil trampantojos
al narrar de mi amor las malandanzas?;

¿para qué de mi ingenio tantos frutos
en que las equiparo a los cometas?;
¿para qué corregir anacolutos

si sus favores dan siempre a los brutos,
pues es costumbre vieja entre coquetas
conocer brutos e ignorar poetas?

 

Osvaldo de Luis

Comentarios6

  • jaquemate

    ... sí, me reí un poquitín... sobre todo en los últimos versos. Muy bueno tu soneto. Y ni crea, hay coquetas a quienes enamora la poesía jejej.

    Un abrazo. jaquemate.

    • Ludvaldo

      Sí, de todo hay en la viña del Señor.
      Muchas gracias y un cordial saludo.

    • Donaciano Bueno

      La poesía es el refugio del amor de los poetas,
      pero ese amor es solamente un subterfugio
      pues que a las niñas no les gustan los estetas
      y antes bien prefieren a otro tipo de artilugio.

      Un abrazo

      • Ludvaldo

        Jojojo.
        Artilugio o aparato, ¿no?

        Un saludo.

      • Yamil Di Salvo

        Como decía Dolina, todo lo que hacemos los hombres es pa levantar minas! Amigo, seguro que en el poeta, también habita un bruto, a veces bien disimulado, haga usó cada tanto! Pero no abuso! Me gustó su soneto. Yamil, alguna vez poeta otras bruto. Abrazo!

        • Ludvaldo

          Muchas gracias, Yamil, y un abrazo.

        • Alek Hine

          Me atrajo el título, que me recordó a Einstein, a quien se le atribuye haber dicho que "la poesía es una pérdida de tiempo".

          Otro soneto a la manera antigua, lo cual, en mi opinión, quizá no sea muy agradable al oído de las bellas de hoy (lo digo desde mi percepción y suponiéndome con el sentir de una bella de nuestro tiempo, cuyos intereses —más que la poesía, algo del espíritu— están inclinados más a lo material). Si ya de por sí la literatura en general y la poesía en particular les atraen poco. Pero, reitero, es mi opinión; espero de verdad que no me lo tomes a mal.

          Como me dijiste que podía señalar lo que considerase incorrecto, aquí voy.

          Primero: en el tercer verso usas "napia". Aunque pudiera parecer rara, extraña, la palabra es coloquial (yo usaría "nariz", me parece mejor). Mi Larousse de Dudas e Incorrecciones del Idioma, a la letra, dice:

          "napias. Siempre es plural y femenino: 'las napias' («la nariz, las narices»). Es incorrecto decir 'la napia'."

          Segundo: como tu soneto está lleno de preguntas cuya extensión abarca más de un verso (a excepción de la del primer verso), cada pregunta se vería mejor separada por punto y coma (esto debe ser así cuando dentro de la serie de preguntas, estas contienen comas), o, mejor aún, cada pregunta separada por punto, que, como sabemos, este no se escribe después del signo final de interrogación.

          Tercero: en los últimos cuatro versos, que tú encierras en una pregunta, esta debe abarcar solamente dos versos —el undécimo y el duodécimo—, pues es hasta "brutos" que termina la pregunta (iniciando la pregunta con mayúscula), ya que lo que sigue es afirmación —versos decimotercio y decimocuarto—.

          De esos últimos cuatro versos, lo correcto es:

          ¿Para qué corregir anacolutos
          si sus favores dan siempre a los brutos?,
          pues es costumbre vieja entre coquetas
          conocer brutos e ignorar poetas.


          Y tu soneto completo quedaría mejor así:

          ¿Para qué, a tantas bellas, alabanzas?
          ¿Para qué sublimar sus lindos ojos,
          sus napias, su mentón, sus labios rojos
          y el pequeño agujero de sus panzas?

          ¿Para qué reprocharles sus tardanzas
          en consolar, piadosas, mis despojos?
          ¿Para qué introducir mil trampantojos
          al narrar de mi amor las malandanzas?

          ¿Para qué de mi ingenio tantos frutos
          en que las equiparo a los cometas?
          ¿Para qué corregir anacolutos

          si sus favores dan siempre a los brutos?,
          pues es costumbre vieja entre coquetas,
          conocer brutos e ignorar poetas.


          Se recomienda juntar ambos tercetos cuando los versos undécimo y duodécimo no quedan separados, ya sea por punto y coma (;) o por punto (.), como en este caso; pero eso queda a decisión y gusto del autor.

          Abrazos

        • Ludvaldo

          Franco, siguiendo tu consejo he modificado el soneto usando el punto y coma (signo de puntuación generalmente despreciado que a mí me gusta mucho usar) para separar la preguntas.

          En cuanto a "napia", lo he usado para reforazar el sentido humorístico del poema. Acabo de comprobar que el DRAE sólo recoge "napias"; creía que "napia" es correcto, aquí en España se usa; de todos modos, lo cambio por "napias".

          "Tercero: en los últimos cuatro versos, que tú encierras en una pregunta, esta debe abarcar solamente dos versos —el undécimo y el duodécimo—, pues es hasta "brutos" que termina la pregunta (iniciando la pregunta con mayúscula), ya que lo que sigue es afirmación —versos decimotercio y decimocuarto—."

          No, ahí no estoy de acuerdo: los cuatro versos forman parte de la misma pregunta: para qué corregir anacolutos si las bellas desprecian la poesía y a los poetas ya que prefieren a los brutos.

          Muchas gracias, Franco, por tomarte las molestias que te tomas con mis poemas.

          Un cordial saludo.

          • Alek Hine

            Osvaldo:

            Puedo ver que tienes la idea de que los últimos cuatro versos forman una pregunta toda. Quizá concebiste tu soneto de manera que estuviese construido con puras preguntas (no lo sé), pero de acuerdo al discurso, en esos últimos cuatro versos, la conjunción "pues" es de valor ilativo, además que, en este caso, ese "pues" denota la causa, el motivo, la razón de tus preguntas.

            Ahora, si como tú crees, esos últimos cuatro versos hacen una pregunta, entonces tú no estás afirmando, sino preguntándote esto: "¿Pues es costumbre vieja entre coquetas conocer brutos e ignorar poetas?" Lo cual no tiene sentido ni es congruente con y por todas las preguntas antecedentes. ¿Esa es tu idea?, ¿preguntar eso? ¿Acaso no se deduce del discurso que esos dos últimos versos son una afirmación, algo que tienes por seguro (aunque sea algo subjetivo)?

            Es difícil —yo no lo concibo— imaginar a un poeta (o a un no poeta) lanzar todas esas preguntas lamentosas y con un tono de reclamación, a partir de una duda tal, de algo que ni siquiera él está seguro. En cambio, es posible hacerlo a partir de una certeza.

            Para no extenderme mucho, veamos los cuatro versos:

            ¿Para qué corregir anacolutos
            si sus favores dan siempre a los brutos?,
            pues es costumbre vieja entre coquetas,
            conocer brutos e ignorar poetas. (Así lo digo yo)

            Invirtamos el orden de los versos, para mejor entendimiento:

            Ya que (porque) es costumbre vieja entre coquetas
            conocer brutos e ignorar poetas,
            ¿para qué corregir anacolutos
            si sus favores dan siempre a los brutos? (Así digo yo)

            Si como dices, los cuatro versos forman la pregunta, entonces:

            ¿Ya que es costumbre vieja entre coquetas
            conocer brutos e ignorar poetas,
            para qué corregir anacolutos
            si sus favores dan siempre a los brutos? (Así lo dices tú)

            ¿Te parece eso gramaticalmente correcto? ¿No te parece que la pregunta inicia en "¿para qué...?" (tercer verso en este caso).


            Una última cosa: aunque no es gramaticalmente incorrecto que estés usando punto y coma para separar tus preguntas, es preferible que uses el punto, ya que con punto, cada cuarteto da la impresión de formar un subconjunto. Según he aprendido, hay que construir el soneto de modo que lo tratado en el primer cuarteto quede bien contenido en ese molde, limitado por el punto. Lo mismo para el segundo cuarteto. Para los tercetos se dan (o más bien nos damos) mayores libertades. No todo mundo sigue estas consideraciones estéticas (en relación con esto, no son pocos los sonetistas de antaño que tienen no muy hermosos hijos, por cierto).

            Saludos

          • Ludvaldo

            Franco, pondré otro ejemplo igual al de los últimos cuatro versos para defender mi opinión. No veo ninguna incorrección en esta frase:
            "¿Para qué ir a visitarte si nunca me haces caso porque siempre estás estudiando?" Hay una oración subordinada causal dentro de una frase interrogativa, lo cual es perfectamente correcto.

            Un saludo cordial.



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