Ostoatl Texotli (Zorro Azul)

De la inspiración, el alma.

Hoy intentaré decirte,

de donde has venido compañero

de que lugar maravillosos saliste

en donde comenzaste aquel sendero.

 

 

Quizás fue de la risa mía,

aquella que no conoce recato,

quizás fue de la ilusión que tenía

cuando me creí por aquel amado.

 

 

No, no sé de dónde has venido,

con esos tiernos ojos celestes,

mirándome cuando caigo rendido

recibiendo de la vida tantos golpes

 

 

De ahí de ese dolor marcado por el tiempo,

de la risa, aquella que te hace olvidar el llanto

de la tristeza, que recuerda que aún tengo cuerpo

de la alegría, aquella que me arranca el canto.

 

 

Vienes de mi más íntimo sentimiento

aquel que por ninguno encontrado,

que ningún explorador ha descubierto

que nada, ni nadie ha masacrado.

 

 

De lo más sagrado de mi vida, pequeño,

de ahí naciste tú, tierno y temeroso,

esperando recibir abrigo y dueño

esperando ser un día, árbol frondoso.

 

 

Mi pequeño zorro, color de la tristeza

mi pequeño amigo del color de la paz

no podré medir jamás tu entereza

no podré mirar nunca tu faz.

 

 

Pues vives ahí, en lo profundo

dentro de mi alma, de mi propio ser

escondiéndote a ratos del vago mundo

y a veces queriendo todo conocer.

 

 

Pequeño, nunca me abandones,

nunca me dejes, solitario y frio

por favor, nunca por calmar tu sed,

te vayas lejos a buscar el rio.

 

 

Nunca te vayas pequeño Zorro,

pues tú me conoces mejor que nadie

pues por ti mi corazón desfogo

y por ti, en mi piel siento el sol que arde.

 

 

Y eres tú, quien grita lo que yo callo,

eres tu quien siente cuando me ausento

son tus letras las que por callar desmayo,

aquellas que liberas al iniciar el cuento.

 

 

Pequeño Zorro, nacido del sentimiento

de aquel suspiro de mi amor primero

de aquel primer momento de descontento

de aquel primer sollozo lastimero.

 

 

Así, así naciste pequeño zorro,

por eso que tu color tan frio,

te da el nombre, y yo lo atesoro

como algo que se es solo mío.

 

 

Tu y yo somos uno mismo

mas tu eres quien crea, y yo el creador

tú siempre acabas con mi pesimismo

siempre me recuerdas que existe el amor.

 

 

Ostoatl Texotli, así he querido llamarte,

mi Zorro Azul, de tristezas compañero,

así tan tierno, a mi vida llegaste

mi pequeño zorro, ¡cuánto te quiero!



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