Ludvaldo

CUATRO SONETOS A CUATRO PUTAS-II. SONETO A JACINTA

Desde tu cima, que hasta de su ruta

en la cúspide al Sol vence y humilla

y a los trigales blondos de Castilla

cuando es la luz de aquél más alta y bruta,


hasta la primorosa y diminuta

fábrica de tus pies, de la costilla

de Adán eres la nieta que más brilla

de hermosura, aunque seas prostituta.


Por ello es natural que tanta tinta

yo gaste en tu alabanza, que en un plinto

te tenga colocada, que mi cinto


apenas use ya, sin par Jacinta,

y que la ausencia de tu flujo tinto

pruebe desde hace un mes que estás encinta.


Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • Donaciano Bueno

    Si los trigales blondos de Castilla hablaran...
    Cuantos niños no habrán sido antiguamente concebidos entre mieses, pero, putas, putas, en Castilla nunca han existido putas autóctonas, por favor! Un abrazo

    • Ludvaldo

      ¡Pero Donaciano, si nuestro gran Quevedo escribió que en Castilla los campos se araban con maridos...!

      Así que a esos niños los concebían entre mieses y los parían a los nueve "mieses"...con ese asunto podrían escribirse muchos "entremieses".

      Un abrazo.



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