Simon Rodriguez

POR TI. VUELVE. EL. HOMBRE. Y. EL POETA

 

Ah, poeta vaso y vino sin horarios
Por ti vuelve el hombre
a recoger su alforja
y como quien recoge luceros encantados
y los va depositando por los barrios
de puerta en puerta
de ventana en ventana
también tu riegas
la felicidad de ser.
Y luego te mueres
En el propio río de la tarde.

El poeta es el muelle
la gaviota en pleno vuelo:
el azul de las aguas
el barco que se aleja
y el pañuelo llorando su horizonte .

El poeta es el laurel
la corona triunfal de tanto llanto.
El poeta es el cordón mineral de los planetas
y por el la tierra es fuego entre hombres
tratando de alcanzar su simetría .

El poeta vibra
conjuga con sus pestañas el ladrido de los perros,
la brisa que le lame el alma
y el sol que se derrama en sus talones.

El poeta sabe de inviernos
como de árboles que crecen
hacia el mismo sitio de la nada.
El poeta conjuga los espacios
y por todo el abecedario de saludos
con lo que existe y con lo que le falta
el poeta canta su canto sin fin y con guitarra .

Ah, el poeta canta
en medio de las aguas
en medio de la espiga
en medio del llanto de los niños
atrincherados por el fuego
de tanta metralla maldecida
y de tanta guerra desmedida.
El poeta canta y llora.

También el poeta llora
en las mañanas.

Y cuando a roto todos los cansancios
Y cuando no ha encontrado puerta abierta
y cuando ya no hay luna clara
y ya no encuentra la mano que abraza
y el corazón que late
el poeta llora y llora
con una rabia servida entre sus pieles.

El poeta sabe
de cuantas montañas viajan solas
en la alta noche de los mapas
porque vendé vuelos con su palabra
y construye puentes en el cielo.

El poeta tiene amplias pizarras
en dónde escribe
la tranquilidad de su pensamiento.
Y en donde repasa el silabario de los huérfanos
tratando de encontrar una medalla
para ubicarla en todo el centro de la llaga.

Ah, el poeta y su almíbar
en medio de su trigo esperado
como quien dice el pan no llegó a la mesa.
Y el poeta sin darse por vencido
como quien no quiere darse por entendido
o ser ciego por conveniencia
canta a la espera de la aurora.

También los trapos
en los largos cordeles de la angustia
en los patios
cara al sol
Y la triste corbata
colgada con su barba.

El poeta viste su alegría
Con la tristeza de su ropa.

Ah, poeta, cuantas calles
Saben de tu encuentro con las deudas
aquellas que hablan de silencios
y hasta de empeño de ilusiones .

Es que el poeta también comparte una esperanza
tendida en una mesa o en la cama.
Ahí la lámpara esperándolo,
ahí la cortina relajandose ,
ahí el cuadro y la hembra con herraduras.
Ahí todo un convento
con cuerpos inventados
junto a la hostia y el padre nuestro.

El poeta también tiene su campana
aunque esta se hermane a las golondrinas.
Y en el mismo vuelo
ninguna de las dos entienden al poeta.

Oh, poeta amurallado
poeta con su flauta de agua;
en cada silbo un pez se va escapando
y luego de tanto mar en las pestañas
no habrá barca que lo lleve al otro lado;
y el poeta morirá entre sus aguas.

Así los estandartes ya están hechos
y una marcha de cirios se adelanta.
A dónde va el cortejo?
Hacia el mismo lugar de los olvidos.
Y las máscaras ?
caminantes máscaras cenizas
caminantes máscaras de fuego
caminantes máscaras parlantes .

Allí va el poeta
con un boleto de viaje sin regreso.
Y el poeta canta
con el canto entusiasmado de las horas
con su fardo de lápices bombones
entregando dulzura en cada ¡abio.

Otra vez el poeta
otra vez
con su tambor despierto
a consumirse junto al canto del gallo
o a beberse toda su existencia .

Poeta de ayer de hoy y de siempre
y de todos los surtidores del hombre

POETA nos hemos bebido la pereza.!

 

 

 

 

 

Comentarios2

  • Simon Rodriguez

    Gracias amiga es para vosotros

  • Simon Rodriguez

    A sí somos nosotros amiga poeta



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