Amilcar Cuenca

Nuestra vida juntos, alegrías y lágrimas...

Mientras pasa el tiempo, la vida a nuestro alrededor sigue;

y escarbando en la herida del presente no logro dejar de pensar en el pasado.

Hay recuerdos de mucha vida detrás de esta separación,

y saber que no te toquen el corazón me parte el alma;

porque si en algún momento contigo me he enfadado, ya me he olvidado,

pues siempre vuelvo a baúl de los recuerdos de los momentos de felicidad,

buscando mejorar como persona sin vivir de el rencor.

 

…y aquí viene mi alegría momentánea…

El día que nos comenzamos a hablar,

cuando me hiciste un cuestionario para saber quien era.

Cuando apenas te rocé los labios en mi primer adiós luego de acompañarte a tu casa;

…y cuando toque el cielo con tu “SI” para alejar mi soledad.

 

El tan solo tomarnos de la mano era todo un éxtasis,

Y los días se hacían eternos hasta que comenzamos a vivir juntos.

Recuerdo el día en que mi Tía dijo en voz alta  TE ATRAPAMOS! en el registro civil,

aún me causa una sonrisa que hoy me hace llorar.

 

Y pronto ya sabríamos tener nuestra vida dentro de ti;

Aquellas pataditas en tu pancita de mamá, y recordar como si fuera hoy,

escuchar en un Ecógrafo el latir de su corazón.

 

Recuerdas cuanto tiempo le hablábamos antes de nacer?

Recuerdas cuanta emoción?

…y al momento de ir a dar a luz, en mi locura salí corriendo sin llevarte a ti.

Presenciar el parto y al tomar nuestra niña llorando en mis brazos… y al decirle:

Tranquila, PAPÄ YA ESTÄ AQUÏ, silenciando su llanto con dulce calma…

Mientras me babee en su rostro sin querer…

 

Que luz iluminó aquel cuarto!!! Cuando apoyé su cuerpito junto al tuyo,

Y que emoción verla allí en tus brazos dormir…

Y esperando sus primeras palabras y pasitos, escuela, y mucha vida,

la mimamos sin tregua durante los años hasta aquí.

Hubo muchas aventuras, paseos y locuras, esperanzas y lucha detrás de nuestros días;

días cuando sin notarlo, la esperanza nos hacía sentir feliz.

 

Hasta que llegó la noticia de una nueva compañía,

el hermanito con quien nuestra hijita por tiempo soñó al enterarse…

Y mas expectativas, mas sueños, mas pataditas,

latidos del corazón y la repetición de aquella primera vez.

…Y en el revuelo de la vida, no te dio tiempo para llegar al sanatorio…

Naciendo nuestro niño en nuestro cama; y ayudado por una enfermera

tuve el honor de tomarlo yo mismo en mis manos,

y luego de un instante de admiración, haciendo lo mismo que hice con nuestra hija

entregandolo a tus brazos para que en ese día de frío invierno le dieras tu calor.

 

Y varios cumpleaños y aniversarios han pasado,

Recuerdos de jugar con nuestros bebés, paseos tomados de la mano.

Besos y más besos que aseguraron nuestro orgullo de existir.

 

Con orgullo construimos nuestra casa, sacrificando tiempo de vida,

que fue parte de la vida al fin y al cabo…

Me ayudaste en todo estando a mi lado, y cansados al final de cada jornada,

casi 5 años de lucha y un montón de canas mas tarde,

estrenamos nuestra hermosa casa.

…Y quizás por ambición o por creer darles más seguridad, seguí ampliando nuestros bienes,

para mas tarde y “tarde hoy” concluir que ya teníamos mas que suficiente.

 

Y no conformes con la seguridad de nuestro país;

hemos viajado al otro lado del mundo, con la intención de emigrar,

buscando algo mejor para nuestros hijos y volver a recomenzar,

porque en la vida nos han hecho daño, un daño que solo yo percibí como tal.

...y como yo ya de joven había conocido un mejor lugar mas allá del horizonte,

allí los quise llevar para vivir y reconstruir nuestro hogar.

 

…y quizás no todo fue alegría detrás de tanto sacrificio;

pero te aseguro que nunca te hubiese abandonado,

porque solo con revisar en mi memoria nuestra hermosa historia,

Volvía cada instante a enamorarme despiadadamente de ti…

 

Años de lucha han pasado, sin ninguna mala intención,

Y de hecho en mas de 18 años jamás me he ido de tu lado.

Quizás errores hubieron varios, pero lucha sin tregua por brindarles todo mi amor.

…y te aseguro con mi alma, que detrás de lo logrado,

no veo bienes materiales, sino el amor que me llevó a entregarlo todo.

 

Hoy no quiero nada si te vas de mi lado sin recordar esta historia de amor bendito;

Y maldigo el momento si algún día piensas que me he olvidado de ti,

pues juro que nunca quise hacer daño a nuestra familia,

Y aunque me digas que tu no hiciste esto que nos está pasando…

Nadie en su sano juicio lo querría, y aunque loco por ti y mi familia estoy,

jamás deberías esperar de mi que yo quisiera que te vayas de mi lado.

 

Y como quieres que ahora te deje ir? Si me aterra vivir el resto de mi vida sin tu amor…

Después de lo vivido, me transpira el alma,

y mi corazón te pide a gritos que no dejes de sentir por mi…

Porque nuestra historia  NO SE COMPRA CON DINERO!!!

NO SE ESFUMA EN EL SILENCIO.

NO PUDE QUEDAR EN EL OLVIDO DE LA LEJANÏA.

Y por encima de todo

NO DEBERÏAMOS OLVIDAR EL AMOR Y VALOR DE UNA FAMILIA UNIDA HASTA EL FIN,

Pues son pilares de la vida que hoy estamos hiriendo a muerte,

sin ver el valor de vivir felices por el resto de nuestras vidas.

…Y mientras nuestra  tristeza nos abraza a y hiere; rizas pasan,

momentos de familia se aíslan en la soledad individual,

Y nadie vendrá al rescate si no somos nosotros los que lo hacemos.

 

Los de afuera solo miran y opinan, pero solo nosotros nos estamos hundiendo.

De aquí no sale nada bueno, y es así que se arruinan los pilares de nuestra sociedad,

y en el ruido de la vida agotamos los recursos de la felicidad.

Se terminaron aquellos momentos que al menos son momentos de lo llamado vida…

Hoy opacados por la distancia y tristeza sin sentido.

 

El dolor es ahora y no mañana, asegurando la soledad y angustia para el futuro.

…y no lograremos nunca ponerle fin a lo comenzado con tanto amor,

porque el amor si lo dejas ir duele, y a ti que te alejas tampoco te hace feliz.

Debe ser muy doloroso desarmar una familia,

trayendo tristeza de por vida a nuestra descendencia.

 

Si pudiéramos solo comprender lo sucedido, ponerle fin a lo que nos hiere,

Y recomenzar con la lección ya aprendida…

Para que nos recuerde el dolor pasado para así no herirnos más…

De eso yo ya me he encargado, este dolor en el pecho ha servido para eso,

incrustando a fuego en mi corazón, el vivir para ser feliz por siempre junto a ustedes

sin importar nada mas que nuestra felicidad.

 

Ya no hay nada por lo que quiera estar mal;

quisiera vivir de ahora en adelante, quitar este dolor para siempre…

Y apreciar y valorar cada instante de la vida,

como lo hace aquel que ha muerto, y vuelto a resucitar.

A.Cuenca.

 

Como olvidar todo esto?

Como no volverme a enamorar de tí a cada instante?

Vuelve a casa mi amor, vuelve a formar nuestro hogar.

Comentarios2

  • micaela fernandez

    Es hermosa la historia de amor de ustedes!, lucha por mantener a tu hermosa familia unida.
    que Dios te premie nuevamente con unir a tu familia, no te rindas, lucha por lo que tanto deseas.
    abracitos. Mica

  • El Quijote Delirante

    Lindo relato amigo Amilcar.
    Un abrazo.



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