Simon Rodriguez

HAN VUELTO. LOS. CAMINOS


Quien te trajo?
para encender miserias.
Quien te invito al banquete de los vivos
si antes y después nada era cierto.
Contigo se fructifico la hoguera
y la luz se hizo horario de cristales.

Tu canto entusiasmado
tu himno entre los árboles
en el vuelo de los gorriones por la tarde
en la luz de tus hermosos hijos de la tierra

Otra vez.
los caminos y la búsqueda de tu amor
esa espera sin fin de las esquinas
con el miedo haciendo alcancía
en todo cuerpo.

Buscando lo girasoles
Para sentirme amado
para re revolcarme en medio de los péndulos
y sábanas tejidas con mordeduras mágicas

El amor y nuestros besos
el labio y la mordida
amando lo imposible
como quien tratara de llegar donde lo encuentren
sin querer salir se va de pronto
y sin tratar de llegar estará lejos.

Es el cantor
Es el amor
Y de cuantas estrofas se haya hecho
en la voz que vibra entre guirnaldas.
Es el amor. Y por el las aguilas se abrazan
en un rictus de manos y de tierra

Otra vez el camino
a la misma siembra
Es que hay que ir escalando murallas
altas de la tierra del hombre amante
para por ellas llegar al infinito
en dónde sólo exista el verso y el amor
y su bandera
con el vuelo ufano y complaciente

Y el amor lucha
en medio de su canto
rompe candados con su mismo canto
es batalla y corcel en canto propio
y es canto y lucha y batalla
en todo lo que hace.

El amor es el canto en el camino
en la más pura batalla de los astros
Porque tiene identidad.
Igual que al poeta que sonríe
Porque tiene pulso
porque avanza escribiéndole al amor
Porque dentro de sí mil huracán ese confiensan
y las adivinanzas juegan en medio de su sangre
El amor se compra un arcoiris
y con el siembra de colores
el rostro de tu corazón .

Yo desde ayer estoy cantando
con un canto de auroras en la piel
Y por ese canto me voy al mar
Para encontrar mi arena desolada
y echársela al pico como cualquier guardián
para qué solo la escupan las estrellas.

Desde ayer soy el muelle,
la gaviota en pleno vuelo
el azul de las aguas
el barco que se aleja
y el pañuelo llorando su horizonte .

El amor viste de alegrías
Igual que el poeta
pero con la tristeza de su ropa
Pero
Han vuelto los caminos
Y otra vez
La lluvia a los zapatos

AMIGOS. POETAS, nos hemos bebido la pereza.
SiMON EDUARDO RODRÍGUEZ .

 

 

 



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