Aaron Krauss

Luna, no te vayas.

Parece bendición el solo verte.

Grabar en la memoria tus muslos blancos,

tu pelo negro, esa sonrisa que despierta

la locura de los hombres cuerdos.

 

Te he encontrado entre luces rojas

botando todo ese encanto en 

el suelo por el que pasas.

 

Ignoras la idolatría, la desconoces,

es para ti una gota perdida en el océano,

sin embargo, existe y te recorre toda la piel.

 

Mira como el mundo inclina la cabeza,

dobla las rodillas y agacha la mirada

con tu avance por esta tierra de simplesas.

 

Aquí no hallamos moldes como el tuyo

con solo ajustar la mirada,

eso te convierte en fuente de inspiración

y blanco de elogios.

 

Mujer, se nos está acabando la noche,

nos quedamos con cada vez menos

tiempo para compartir caricias.

Hagamos que estas caricias no terminen,

que parezca eterno éste beso 

para no notar que la luna se esconde.

 

Ah, como quisiera que fueras luna,

asi de menos sabría que

te volveria a ver la noche siguiente.

 


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