CARLOS ALBERTO BADARACCO

LA LUCHA


Allí van los muchachos que un día
enarbolaban la bandera de la justicia,
con ella cruzamos montes,
y el río detuvo nuestras huellas.
Supimos poner nuestros pechos
ante la astuta labor de los milicos
que con el odio pretendían alzar sus estandartes

Era el conjuro de la inmundicia,
la sucia hipocresía de la injuria,
ese fastidio que asediaba al pueblo
con la guadaña corrompida de la muerte
puesta de cuajo en la cabeza.
Esa ruin historia fue el final
de los que lucharon contra su pueblo
pero no supieron luchar con el enemigo de la Patria
y encima se valieron de los valientes de nuestra tierra
lanzándolos desvalidos a la batalla.

¡AVESTRUCES!

¿Habrán sido cobardes ante el extranjero?

aquellos que usufructuaron nuestras tierras
y encima mancillaron el honor de nuestros hombres


Pues bien, ese tiempo fue la inseguridad y la osadía,
allí murieron justos y "pecadores",
pecadores por haber defendido sus ideales
“los ideales nunca mueren”
Debieron entenderlo de una vez esos cobardes
¿Pero hoy qué hay entre nosotros?
Antes era el secuestro injusto, indigno, autoritario
ahora está la otra inseguridad, es la ignorancia
que se pasea arrogante entre nosotros

¿Habremos de liberarnos de este cáncer alguna vez?

Y afirmo todavía
La inteligencia es la voz de aquellos libres
que dieron su esfuerzo por la Patria
¿Dónde está el coraje de los valientes 
que supieron honrar sus principios e ideales? 

CARLOS A. BADARACCO
24/4/14
(DERECHOS RESERVADOS).



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.