Andry Oliveros

Fémina

Matriz candente,
derrama vida entre ovulaciones
brota el néctar de la savia
dominante...
Intuir,
sospechar,
vislumbrar entre sus mieles.

 

Melaza seductora,
persuadiente al paladar de su amante.

 

Lengua,
alucinógeno que te aprisiona,
Tacto,
fricción perversa,
narcótico acordonte.
Vista,
Acicala sus investiduras,
profana su cuerpo,
hembra,
doncella.

 

Te oye gemir tu amante,
musa,
diosa,
alucinógenos absorben su esencia
poco a poco,
entre cada vaivén.

 

Consorte,
eres el somnífero irresistible,
él no lo puede repudiar.
Sedantes caricias lo embelesan.


 
Vientre expuesto,
calor impetuoso manifestandose,
amantes fueron esa noche,
aunados fueron los cuerpos.

 

Estrellas fugaces fusionandose
en el oasis de sus entrañas,
erupciones arcaicas hicieron vivienda
en el falo que esanoche
a su cuerpo eclipsaba.

 

 

Escrito por: Andry Oliveros

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