Luis Elissamburu

007

Ningún agente

tenía su fama

y temible ingenio.

Perdía a sus novias

pero no estaba solo

por mucho tiempo.

 

Su auto velóz,

el traje negro

siempre a medida.

Una walther PP

y alguna sorpresa

siempre escondida.

 

Niños como yo

atestában cines

en el afán de emularlo.

Menos mal

que no pudimos

haber matado a tantos.



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