Ludvaldo

SONETO DE LA SORDERA Y CRUELDAD DE CUPIDO

Debe de ser Amor no sólo ciego

sino sordo también, puesto que el grito

con que tu amor, mi amor, le solicito,

que por fin oiga a conseguir no llego.

O quizá es muy cruel, porque le ruego

lo que para vivir más necesito,

y aunque hasta de las víboras concito

la pena, sigue en pie tu desapego.

¿Cómo pretenderá que comunique

mi súplica constante?, ¿acaso hablando

otra lengua desea que me explique?

¿O cómo lograré volver más blando

su duro corazón?, ¿tal vez el dique

del río de mi llanto derribando?

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • Onelia Lor. Kaede

    Muy grato y lleno de verdad su poema.

    • Ludvaldo

      Muchas gracias.



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