Ludvaldo

SONETO A ANDARES Y PIES

Acaricias ligera el feliz suelo

cuando descalza e ingrávida caminas

y convierten tus dos plantas divinas

a aquél con sus pisadas en un cielo,

 

que es tu andar, más que andar, mi ángel, un vuelo,

pues a las aves más que a las felinas

bestias imitas con tu par de albinas

alas, que son tus pies, nieves sin hielo.

 

A esos dos de Cleopatra redivivos

lóo con esta sarta de adjetivos:

sedosos, delicados, muy pequeños,

 

graciosos, incitantes, pulcros, finos,

modelos de escultura, peregrinos

y ebúrneos, que es igual que marfileños.

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • PETALOS DE NOCHE

    ...

    -Buen poema-

    ...

    • Ludvaldo

      Gracias.



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