Sandro Tovar

Gabriel García Márquez



No hay ni habrá, es mas nunca ha habido un escritor para todos, García Márquez es para el adicto a la lectura un buen postre, y eso a veces, que de tan dulce ya no se antoja. Quien no lee a Márquez alguna vez no podría opinar nada y se quedaría al margen o mentiría. Quien estudia a Márquez sabrá de su vida errática, de su estancia en México, de un día cualquiera que le vi de cerca para conocer el indignante modo con el que se dirigía a su chofer, (como persona que trata a otras personas cuando esta enojado decepcionante).

Me quedo con la efímera estampa del escritor, del que hoy arrendara mas a la cuenta de las editoriales que son las fauces que destrozan al escritor, a cualquier escritor.

Aun recuerdo algo de su biografía cuando narra de las apuraciones monetarias, deudas y demás para encerrarse a buscarles solución, añadiendo, corrigiendo antiguos textos y así poder publicar Cien Años de Soledad. Su mejor novela.

Me quedo con el recuerdo y con esa lectura rápida de sus amenos libros.

Hoy se dirán y no creo que mas allá lo que siempre se dice en estos casos, porque lo que a mi me gustaría que se dijera, se dirá de igual forma el día en que uno muere como cualquiera. Que En Paz Descanse. ¿Cual es la diferencia? simplemente la popularidad. Así de simple es la muerte.

Y como digo en una distorsionada fotografía de él mismo cuando haciendo una señal obscena para el que sepa su significado, "Díganle al Coronel que le mando un LIKE" lo hago por darle significado a la espera inútil de aquel personaje que de alguna manera somos todos esperando una respuesta que nunca ha de llegar. Y de ahí que hoy García Márquez seamos todos, tan opuestos, tan sin sentido, tan efímeros, y tan malos para morirnos y matar al mismo tiempo a todos los nombres de la guía telefónica que tanto le sirvió. Así seremos por algunos días, después alguien mas se morirá.

Tantos nombres con anécdotas, no mas, pero como siempre digo lee Cien años y ya leíste todo lo de Márquez. Y es que todo transcurre lentamente, que cien años pasan volando hacia allá, hasta allá que es ninguna parte. Así cualquier lugar se nos convierte en Macondo. Imaginar es fácil de la mano de García Márquez .

Yo ya no lo leo mas, pero lo leí. y como a cualquiera que se diga por ahí un buen lector, fue muy bueno haciendo lo suyo, entretener, diversificar, buscar el cálido clima de las lluvias, los mosquitos y la espesura, que eso para mi es una realidad muy tenue que si estas dispuesto puede llevarte a comprender e imaginar tu propio escenario. Uno nuevo donde nadie meta mano, donde seas tu el que escribe, aunque vayas para el mismo agujero donde algún día acabaremos todos.

Que si fue o que no, eso ya no importa para mi, como nunca importará para los que nunca leen, y es que a estas alturas de la humanidad tan deshumanizada donde nos creemos todo, donde no decimos nada verdadero, donde por una simple palmadita en la espalda venderíamos lo mas sagrado. A estas alturas donde descubrimos que escribir es lo único que podría valer la pena, y después tener algún lector que nos dijera, Nunca había leído en los libros de García Márquez nada parecido, eso sería realmente mágico.

Y es que el escritor evoluciona o mejor dicho se regenera dentro de otros escritores, un escritor tiene dentro a muchos, a todos los que alguna vez leyó, y a García Márquez le llevan muchos dentro, malo bueno, somos lectores de casi todo lo que cae ante nuestros lectores ojos.

Leemos minimamente un prologo, unas paginas centrales, un párrafo, algo que nos diga que contienen y de donde vienen tantas letras, tanta osadía para publicar, y de alguna forma extraña se nos queda aunque sea malo un poco de todo aquello. Yo de Márquez no he quemado nada, pero si lo he donado y regalado a lectores amateurs porque he tenido la seguridad infame que cada que recuerden a García me tendrán que recordar a mi también, y eso es suficiente para hacerme de unos cuantos de sus libros.

Eso es broma claro, lo que no es broma es morirse, se acaba la comedia, se mueren como digo las expectativas de sentir alguna vez las glorias, de conocernos todos, de decirnos tantas cosas tan profundas, esas que se ajustan en el alma humana del que escribe, y cuando se muere alguno de los que animados por las letras publica sus inquietudes y desventuras y o hace una novela creando un mundo que coincide en mas de dos cerebros, eso es fatal sinceramente.

He de reñir conmigo, pero debo decir bregar y esculcar por los rincones de mi espíritu hoy completamente libre para desdeñar a Márquez, para que no escribir a su favor, sin quererle defender, anteponiendo a otros, los que hoy conozco y se que alguien me diría que son mejores, y lo son realmente, lo confirmo, pero Márquez es Márquez, el escritor, el de las novelas, no todas aclaro, pero si su mayoría, y eso es suficiente.

Ahora que ya tenemos muerto a Márquez de donde le sacamos sustituto a este mugrero de pseudo escritores, que han escrito mas libros de los que han leído, esa es la verdadera e inexplicable situación.

Que le llore su familia, que le tiendan tapetes los prosistas, que le lea el pueblo y que al final de todo este circo nazcan verdaderos lectores que le exijan a estos nuevos escritores una narrativa audaz y verdadera, de tanto colorido como lo hizo alguna vez en mi ya lejana infancia Gabriel García Márquez.



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