Fernando Martínez

Opuesta Dirección

Saber que estoy aquí de píe

Observando la vida pasar y mis memorias jugar

Dentro muy dentro en mi cabeza donde mil veces ansíe

Encontrar mi lugar para ya no caminar.

Pero de tanto andar me doy cuenta,

Que el reloj en mi mano ya dará nuevamente otra vuelta,

Y yo sigo aquí, observando

Esperando un segundo que aun no he creado

El momento perfecto para ser encontrado,

Pero me fastidio al saber que aun no sé cómo será,

Ese segundo de éxtasis, melancolía o simplemente un nada total.

La luz en mis ojos se intensifica por ratos,

Esos instantes perfectos mentirosos en que me siento inmortal

Y me atrevo a retar con estupidez y valentía inmoral

A todo aquello por lo que temblaba y moría en mi vida normal;

Pero una vez que esa adrenalina abandona mi templo

Lentamente las sombras vuelven y reclaman mi actitud despiadada

Me dicen nuevamente no te nos reveles o te extinguirás con lentitud

Y yo, yo vuelvo a ser el mismo sin alas y con lamentos.

Al final de todo siempre fui simple,

Sin muchas ideas ni sueños grandiosos,

Quizás por eso hoy sufro al saber que un día

Me había perdido en la dirección correcta,

Pero mi ignorancia pudo más y encontré la salida

Y la luz al final del túnel era agonía disfrazada

Con una sonrisa acomplejada engañó a mi corazón.

Me quedo parado hoy en este lugar,

Tengo una cita con la mujer perfecta; pero,

El problema es que no nos conocemos,

Si, quizás es eso y por eso no nos vemos.

Yo me había perdido en el norte correcto

Pero esta brújula en mi interior ya perdió su ubicación,

¡Dios mío!

Quisiera volver pero murió mi conexión

Y así simplemente me guardo, yo solito, valeroso

En un polvoso rincón.



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