Rosa Maria Reeder

Sonrisa de aurora

 

 

Soledad nació en un viernes santo

aunque debió haberse llamado luz

porque tiene mucho de Dios,

camina en la humildad y el amor

incansable mujer de cuidados

y piedad al hermano.

 

Su mirada es como un angel celestial

reflexiona como una anciana

aunque su corazón siempre será joven,

descubre los secretos de la vida con sencillez

 

Ella es una mujer que estima

y olvida los dolores

dice su oración con devoción

entregando sus rezos al divino Señor.

 

Entrega sus dias de felicidad

con su sonrisa de aurora

el mismo cielo extrañaría

el timbre de su voz.

 

Soledad es serena y tierna

como ese beso de niña,

sus dones son una leyenda

que Dios le otorgó.

 

Su paz reina en la tierra

y perfuma los dias de bendiciones

su abrazo es como  petalos de flores,

sus amigos llevamos

la fragancia de su presencia.

 

Hoy hay fiesta en el cielo

porque ella nació

en este día santo

para vivir su santidad

brillando en su hogar

como esposa bendecida

madre fiel

en su padres

incondicional;

amiga íntegra,

de su cuerpo

un templo entregado a Dios.

 

Poema dedicado a mi amiga Soledad Roa



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