Ludvaldo

SONETO DE LA AMADA INDECISA

Mayor crueldad no fue la que en su lecho

sufrió Holofernes de una audaz y astuta

hebrea que el tormento que ejecuta

mi amada contra mí en mi firme pecho:

exenta de piedad, ante mi acecho

de amor su titubeo nunca muta

y a duda tal mi aguda angustia imputa

mayor dolor que a un "no" a mi acoso estrecho.

 
Si alarga mucho más mi tensa espera

de su respuesta a mis requerimientos,

caeráse mi salud de sus cimientos.

 

Prefiero que ya al fin mi sueño muera

-y yo con él- a los padecimientos

de mi ardua incertidumbre, tan violentos.

 

Osvaldo de Luis



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