Diego Carrasco Olivos

Desgraciado

Soy el plagio infrahumano

entre los eclipses marchitos

que entra calladamente

por las “generaciones perdidas”.

 

Soy la calavera triste de la inocencia

que aparenta la homogeneidad carnívora

de su implacable aborto de lo siniestro.

 

Como la mierda broto entre la mierda,

lleno de lamentos

camino por el irremediable soneto del delirio.

 

Estoy destinado

a tener la melancolía como alimento,

la sangre como el bebestible más dulce,

los ojos más enceguecidos por el planeta,

las manos más crespas, los pies más hinchados,

el alma más oxigenada entre los sepulcros

que viven tras recónditas alevosías.

 

Miren, soy la desgracia completa del universo

colmado de gestos infectados por los parásitos

que aúllan en mis pasos tardíos e incomprensibles.

 

Adentro de mi pellejo descompuesto

grita mi imbécil llamado a la muerte

que encadena a la perdición inhóspita

de todo lo maldito y desgraciado

que mancha mi tónica angelical.

 

Vengo

desde los silencios climatéricos,

desde la profundidad de la tierra,

de donde el límite se llama suicidio

y de donde nosotros somos pobres idiotas.

 

Vengo con una corpulencia grotesca,

quiero asesinar la alegría

de los mundos quebrados

que se ubican en los luceros altos

de la gran productividad del llanto.

 

Tengo la alergia a vivir

como quien tiene impulsos por follar,

como quien padece de enfermedades terminales,

como cualquier exitista experimental,

como todo supuesto ser humano

que es MALDITO O DESGRACIADO.

Comentarios1

  • xmalavao

    Eres uno mas en un mundo que te puede hacer muy desgraciado, si. Esto lo digo sin conocer que te hace tan desgraciado.



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