Oscar Perez

Una oración para respirar

Una oración para respirar

 

Ten paciencia, que algún día morirás,

ten paciencia, que de nada habrá servido

tanto llanto, tanta gente, tanto olvido,

tantos besos que quedaron sin usar,

ten paciencia que ya todo está perdido,

sólo debes ser paciente y no soñar.

Ten paciencia, la ciudad es toda tuya,

las tabernas, las esquinas, el balcón

donde un cuerpo cuelga al viento sus preguntas

y de lejos ves que brilla un corazón.

Tú te acercas, tú examinas la distancia,

luego llamas, le preguntas cómo está,

si hay palabras o hay silencios es su cama

el velero en que saldrás a navegar.

Luego es todo mar abierto, cielo y olas,

agua corre por tu piel buscando sal,

besos, roce, el horizonte de un latido

y una costa en que tu arribo es naufragar.

Ten paciencia que habrá sol en las arenas,

cielo abierto y una voz que ya te amó,

otra cosa es que regresen las cadenas

y que guardes bien doblado un nuevo adiós.

Así pasa, así ha pasado, así es el mundo,

tú no dejes que te dejen regresar,

mejor sigue, que el camino es sólo uno

y no llegas sino sabes caminar.

Otra cosa es que no tengas más destino,

otra cosa es que no sepas qué buscar,

ten paciencia, cual la tiene el remolino

que se arrastra y se revuelve sin cesar,

lleva restos de mensajes, hojas secas,

polvo, tiempo, pesadillas, la pasión,

lleva nada y lleva todo y si lo dejas

va a tumbarte cualquier día en su rincón.

Ten paciencia, que no existe más sentido

que dejarse cautivar por el reloj,

tiempo es oro, tú eres oro, grita y dilo,

“la paciencia me ha llevado donde estoy,

cuando muera quiero ver a mi asesino,

que hoy mi espejo ha dicho, al verme, he sido yo”.

 

http://fuerteyfeliz.bligoo.cl/

 

06 04 14



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