Diego Galvan M

Anécdota de un alma

Entre los tenues mitos del mar

Surgió la historia de un alma triste

Que navegaba siempre al azar

Sin rumo, perdida en el despiste

 

Pescaba en su esquife, solitaria

Encerrada en el cuerpo de un hombre

Un hombre estoico, vida sumaria

Vil, esperando que algo lo asombre

 

El alma adquirió su valentía

Escapo de ese cuerpo en desgracia

Dejo esa vida que maldecía

Y viajó hasta los fríos bosques de Asia

 

Se enredó en las ramas de un gran roble

Un roble hueco, a punto de morir

Queriendo que su tallo se doble

Porque está exhausto de resistir

 

El alma ingreso a aquel verde ser

Se acogió en ese ferrero trono

Lo hizo sentir, oír y querer

Y cambio su carácter tan bronco

 

 

 

 

Pero en noviembre vio la llegada

De un leñador y su fuerte sierra

Quebrando la madera aferrada

Al alma inicua que cae en guerra

 

Las vigas del roble que no vive

Decantaron el alma hacia el mundo

Que fue a dar a la sal del Caribe

Quiera ahogarse entre lo segundos

 

A una gigante industria de Francia

El roble débil pudo llegar

En un crucero de gran distancia

Su madera se fue a transformar

 

En una tarde muy silenciosa

El alma reposaba tranquila

Y entre millones de mariposa

se aparece el crucero en la pila

 

Reconoció dos cuerpos el alma

Uno fue el roble que visitó

Otro fuel hombre vacio y de calma

Feliz, no como lo conoció

 

 

 

 

 

Reflexiono y por fin cayó en cuenta

De que aquel hombre no era el problema

Sino el alma que siempre lo tenta

Pues ella tenía un bajo tema

 

Así mismo vio que el roble fuerte

No fue abatido por su vejez

Sino por alma que lo convierte

Por su tan cruel y asidua endeblez

 

 

 

 



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