Héctor(micorazón)

Lejos del aprisco

Salté el aprisco pronto a escapar,
a la voz que me guiaba fui
rebelde, y me negué a regresar.
desiertos y montañas recorrí,

Oveja solitaria.. En mi vagar
fui Señor alejándome de ti,
sintiendo de hambre y frío desmayar,
camine entre las sombras y caí,

Libertad buscaba y no la encontré,
las fieras inclementes me atacaron,
y gravemente herida resulté.

Mas, el buen pastor a buscarme fue.
sus manos mis heridas vendaron,
me encontró y en sus brazos regresé.

Comentarios1

  • Diego Galvan M

    Bello! un poema con aroma de Oda al salvador de nuestras vidas, el ser majestuoso que en situación de peligro nos acoge en su resguardo.

    Un placer leer tus letras., admiraciones.



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