Maider Lazcano

Noche

Noche. Noche profunda. Noche oscura. Noche de estrellas. Noche de luna ennegrecida. Noche.

Ruido de pisadas, despierta una dulce sonrisa en una dulce cara, provocada por otra dulce sonrisa, de dulces ideas, dulces propósitos.

Luz en los dientes. Reflejan la tenue luz de luna que se filtra en sus risas, haciéndolos brillar.

Los latidos de un corazón desbocado rompen el silencio. El aire se desliza entre ellos. Pero no necesitan que haya nada entre los dos, la piel.

No necesitan aire para respirar. Siempre quedan cerca del suelo, a la altura de su cintura. Siempre quedan cerca del suelo, al lado mismo de su sonrisa. Siempre quedan cerca del suelo, donde se roce la luna.

Juntos son como cataratas puestas del revés. Suben al cielo, respiran, a la altura misma de las estrellas, y van para abajo otra vez.

Comentarios1

  • Alberto Escobar

    Evocadora descripciĆ³n del silencio de la noche, cuna alentadora de las almas prohibidas. Gracias por tus letras. Un saludo.



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