alcides rojas

Incredulidad

Es un veredicto

sus hijos son germen de fe

 

las bases de sus naciones son mentes impasibles

alguien dijo que los vio regar sus jardines

con las lágrimas de Hiroshima y Nagasaki

 

nos inclina ante nuestras creencias

cimenta sus naciones en huesos

 

es el tiempo que nos acuna

tiene en el cuello un patíbulo

les gritamos: “Derramadores de Sangre”

entonces sus manos juegan con botones

 

al final es cierto

la vida es bella pero barata

 

cortan la flor de los pueblos

            es una trasmigración de la injusticia

en el ámbito de una noche pura

 

claman desde el polvo

los que tomaron el vino de los fratricidas

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Muy agradable la lectura de tus versos amigo Alcides Rojas...
    Saludos y amistad desde Torrelavega...
    Críspulo, El Hombre de la Rosa...



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