Sebastián Lopera C.

¡BLASFEMIA!

¡Madre mía que andás en la tierra!
Y lejos de lo sacro te hacés más mujer.
Tu nombre de vulgo; encarnación de lo común
Ornamenta tu frondoso templo de fértil orgullo.

Voluntad de yugo voluntad de comandante
Tu palabra imperante es dócil o es ley.
Del pan alejás el hambre
Al hambre acercás al pan
Y el perdón es selectivo; rogaremos misericordia.

El mal sobre su cuerpo no existe
Desde el principio su aparición fue milagro
Sobre sus pechos han caído –y caerán- miles de enemigos
La salvación yace en su boca y entre sus piernas.

Abraza lo oscuro con su tierna humanidad
Es tentación aleja la tentación
Y que me parta un rayo por idólatra:
LA AMO

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