bonifacio

Rodolfo

Rodolfo era cojo de nacimiento. Toda su infancia había sido un horror una verdadera pesadilla para el . En la escuela constantemente lo empujaban diciéndole “no te metas con nosotros cojo maldito” “ no hay cojo bueno” decían otros “no ,el cojo no sirve para la pelota “ y no lo incluían en ningún equipo. A el siempre le había fascinado el fútbol  y le habría encantado ser centro delantero ,pero no lo habían dejado practicar con sus compañeros de curso.

Quizás sus sueños eran muy grandes en relación a sus condiciones físicas al menos respecto al fútbol. Como era obstinado como todo cojo en casa practicaba el dominio del balón y cada vez progresaba más. Lo hacía cuando no estaban sus padres para que no le impidieran hacerlo pues toda la vida le habían estado diciendo “que no te vayas a caer” “no hagas eso que es muy peligroso “ “no te pongas a correr que te puedes tropezar “ no saltes que te puedes  quebrar un pie” y así sin darle ninguna posibilidad de superarse se pasaron toda la infancia de Rodolfo. Pero Rodolfo era tenaz como todos los cojos y continuó clandestinamente por así decirlo practicando el dominio del balón cuando sus padres no estaban en casa.

 

Llegaron sus quince años y el seguía practicando esta destreza manteniendo en secreto todo lo que había aprendido del dominio del balón esperando tal vez que un día llegara una oportunidad para demostrar sus dotes. Era extraño pero en los diez años en que llevaba ensayando este arte nunca se le había dado una real oportunidad y tal vez ese era el día y ese el lugar.En el que se celebraba el día de la escuela.

 

La direccion había arrendado una cancha de fútbol maravillosa con un gran quincho dende se almorzaría y se compartiría ese día especialmente luminoso según toda la gente.Frente a las mesas había un gran escenario que anunciaba un gran show de variedades realizado integramente por los alumnos de la escuela. A el no lo habían dejado participar en ninguna de las obras ni para representar al cojo de Notredame siquiera.Habían sido muy duros con el ,pero a el  ya no le importaba.Era la maldita costumbre de siempre nada personal. Lo que si importaba era que hoy por primera vez en la escuela se realizaría un campeonato de dominio de balón y eso si que lo mantenía secretamente ilusionado.

Después de representarse cuatro obritas en que los alumnos destacaban con sus dotes histrionicas se anunció con gran entusiasmo el campeonato de dominio que recibió el publico con una metralleta de aplausos. A el  por supuesto no lo habían dejado inscribirse mofándose de el y sus insólitas pretensiones según los organizadores,pero el presentía que hoy era sería su gran día.

 

 Los competidores realizaron grandes destrezas con el balón y fueron aplaudidos por el público con hurras y ruidosos chiflidos. Cuando se produjo un momentaneo silencio alguien se levantó y gritó fuertemenete “que lo haga Rodolfo que el se quiso inscribir y no lo dejaron” Era su único amigo René.Todos miraron a René al principio y luego se fijaron en Rodolfo. El silencio fue sepulcral mientras todos esperaban su respuesta al desafío. Rodolfo se levantó lentamente y se encamino al escenario. Agarró un balón que alguien le pasó y caminó dominándolo ,subió por las escaleras dominándolo y siguió hasta el centro del proscenio dominándolo, con una destreza que dejó a todos asombrados,,imposible relatar las piruetas,voltereas,tijeras que  hacía con el balón…

 

...y seguía dominándolo ,con el empeine ,con la rodilla, con la cabeza ,con el pecho y la gente no paraba de admirarse. No era tanto la extensión del dominio si no su prestancia y elegancia para mantener el balón en el aire...el había desarrollado una forma muy limpia y estética para hacerlo y esa noche el creía que se lo confirmaría el jurado cuando entregasen su veredicto al público y concursantes.

No supo que sucedió al momento de escuchar su nombre Rodolfo Contreras pirmer lugar del Vigésimo quinto campeonato de dominio del balón argentino. El cree que fue el mismo Maradona el que le entregó la copa y los cien mil dolares de premio. O Messi.

 

Hoy ya no le dicen cojo le dicen don Rodolfo. Ahora de viejo se ha dejado dominar.Por una novia.

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Muy amena la lectura de tu generosa y bella prosa amigo Bonifacio
    Saludos de amistad de Críspulo



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