Gabriel Mora

a la luna

Sabrás que miro al cielo de madrugada

Cuando la gorda luna se alza

Entre su brillo y el tapete volador  de nubes blancas

Que relucen entre la noche azul.

 

Y luego mi mirada la fijo tan alto

Que aun puedo ver las estrellas blancas y rojas

Que en versos declamo

Y al menos por un momento, ser feliz

Antes del que el sol de cuenta

 Del lugar de su enamorada

y por el crepúsculo aparezca para intentar

Volverla suya.

 

 En su cansancio por la larga noche

En vela del soplido y el murmullo de los sueños

Ya nocturno no será más

Que el recuerdo del frio penetrante.

 

La luna naranja y grande

Se dispone a dormir

Tras de las nublos y montañas

Del occidente lejano

Y lo único que hacer puedo

Es ver la estela del amarillo

Que le deja al claro de la oscuridad

Cuando ella dice:

“hasta que el sol no vuelva a estar”



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