Tula

Cantos de sirenas

 

Cabalga mi corazón

en pos de los cantos

de las sirenas,

es noche,

la ciudad las envuelve

en un tumulto de luces.

Y el músculo vital,

se desboca,

cual potro entero sediento

de escamas y perfumes,

de Roma sin gladiadores,

de ninfas que hierven

como calderos en las cruzadas.



Cierro los ojos

el fuego arde,

va quemando lentamente,

mi corazón acompasando el ritmo,

adentrándose en el mar,

se abriga entre algas

y queda quieto

hasta que vuelvan.

 



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