Raul Gonzaga

Nada se volvió

Heme aquí rendido al vino, al olvido,

Porque la he perdido y ella me ha destruido;

Y ¿qué debo hacer para superar

El querer llorar porque ella se fue?

 

Si estoy atrapado, todo desgarrado

Por ese pasado, jamás olvidado,

Que mi ser mató, con tanta violencia,

Con tal vehemencia: todo destruyó;

 

 Que lloro constante, como un pobre errante

Que vive distante, lamentable amante

Que busca morir como aquel chiquillo

Que queda sin brillo porque al redimir

 

A su eterno amor, se hundió en el dolor

Eterno fervor, un mal superior

Que lo desplomó con tanta certeza

Con ruda fiereza: nada se volvió…

Comentarios4

  • Raul Gonzaga

    El vino y el cigarro fueron en tiempos pasados mis más leales consortes ante cualquier dolor, hoy ya no fumo y rara vez tomo con exceso, un vaso de cerveza, un vaso de vino y todos tranquilos; invento mis locuras y más tarde o temprano aparecen a su consideración; yo les recomiendo enamorarse y disfrutar lo más intensamente el amor y evitar, en lo posible, la entrada al dolor...

  • Paco Jose Gonzalez

    Conozco el caso jjjjjjj. Paralelas vivencias, estados parecidos, un abrazo amigo.

    • Raul Gonzaga

      Paco José González, para aprender a amar hay que sufrir de grandes decepciones, hay que ir de lo externo a lo interno, de lo áspero a lo sutil; saludos y un fuerte abrazo fraternal...

    • Maria Hodunok.

      Poeta, un dolor que todos padecemos, pero que cada uno lo expresa de manera diferente en sus versos.
      Los tuyos, muy tristes, pero bellísimos, llegan al alma.

      CARIÑITOS MIL.

      • Raul Gonzaga

        María Hodunok, tus poemas nos elevan al amor utópico que todos soñamos, un amor que trasciende lo terreno y alcanza altos niveles de expresión; saludos y un fuerte abrazo fraternal...

      • El Hombre de la Rosa

        Una gratificante satisfación leer atentamente tus hermosas letras estimado poeta y amigo Raul Gonzaga...
        Un saludo de amistad de tu amigo Críspulo...
        Feliz domingo...

        • Raul Gonzaga

          Gracias mi gran amigo Críspulo, El Hombre de la Rosa, tu voz resuena en el mundo como la voz más clara y honesta del amigo; saludos y un uferte abrazo fraternal...



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