Dingus

6 de enero

Como aquél día 

en que estaba yo leyendo

recostada en mi cama

oí a mamá 

ella gritaba

¡No puede ser!

lo único que pasaba por mi mente era:

ojalá sea la televisión 

mientras lo dudaba

 

Aquel llanto 

era como si 

hubiera empezado 

una tormenta

y solo se oyeran

truenos y relámpagos

 

Salté de mi cama 

todavía con el libro en la mano

y fui hasta su recámara 

 

Encontré a mamá

tirada en la cama

envuelta en lágrimas

entonces vi a papá 

me abrazó fuertemente

mientras me lo decía

Comentarios2

  • El Hombre de la Rosa

    Una genialidad tu gran poema amiga Dingus
    Saludos de Críspulo

  • santos castro checa

    Un enigmatico poema, que nos deja el aroma de la infidelidad...

    Rudavall



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.