Oscar Perez

Son de todos las palabras

Son de todos las palabras

 

Y entonces son de todos las palabras,

del ogro que las muerde cual a hijos,

del mudo que las teje entre sus alas,

del pobre profesor que vocifera

sin encontrar saber ni en lo que calla.

De todos, son de todos, del que vino

y apenas las grabó en una muralla,

de aquel que las borró, pues lo mandaron,

pero las guarda y brillan en su rabia,

de aquel que las escribe en veinte libros

o bien en una estrella que no alcanza,

de aquel que las escucha en cada abeja,

en el ruido del mar, en el que mata,

y cree que esa nube es un buen verbo

y encuentra un adjetivo en cada cama.

De todos, de aquel árbol que las nutre

y las entrega al viento, que así canta,

del jugo de limón en las verduras,

del semen del conejo en una jaula,

de los ministros que no entienden nunca,

de los amantes que sin verlas se aman,

acaso el propio dios es nuestra lengua

y amar, soñar, vivir un conjugarla,

y el loco, el mártir, ellas y el rebelde

tan sólo otros idiomas para honrarla.

De todos, cual del pez y del silencio,

del muerto, del perdido, de las llamas,

de lo que no pudieron dar a tiempo,

de todo lo que aún les resta y falta,

o no cupo en sus pliegues y su pulpa,

o muere justo cuando empieza el habla.

De todos, son de todos, las entrego,

me habitan, me contienen, me desangran,

me dan el ser feliz en cada objeto

y en cada ser honrar lo que compartan,

por eso ahora callo, los escucho,

de ustedes es la voz, nuestra la calma,

el mundo entero espera sus secretos,

silencio aquí, la vida es vuestra, honradlas.

 

http://fuerteyfeliz.bligoo.cl/

 

12 02 14



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.