Ludvaldo

SONETO A JUAN DE AUSTRIA

Con celo entusiasmado el orbe canta
la célebre jornada que fue espanto
de la morisma bárbara en Lepanto,
que a ti don Juan de Austria gloria tanta

te dio, tan inmortal, tan áurea y santa,
pues tu forzudo brazo pudo tanto
en aquel hecho heróico, grande y santo
que a la mediada luna aún hoy espanta.

Tu suave y delicada gentileza
fue propia de un reinante soberano,
tu varonil y espléndida belleza

fue herencia de tu abuelo muy galano
y de tu padre tanta fortaleza,
¡oh, vástago imperial y regio hermano!

 

Osvaldo de Luis

Comentarios2

  • El Hombre de la Rosa

    Muy gratificante ha sido la lectura de tu poema amigo Ludvaldo...
    Saludos de amistad y afecto
    Críspulo el Hombre de la Rosa

  • Ayelén

    Lindo poema, saluditos, abrazotes. Ayelén.



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