lemos maximiliano

Desencuentro

 

 

El fuego de mi alma se apaga poco a poco.
Me bendices, me enjabonas, y me dejas dormir.
El viento ya no sopla y el hielo se derrite,
en tus manos manchadas de temor.


¡Y es que grito y no me escuchas!
es que no me sientes, es el desencuentro.


Mañana despertaremos al olvido,
le invitaremos una copa y le haremos el amor.
Juntos los tres, solo los tres,
y acabaremos con tanta indiferencia.


Se acaba el mundo, se acaba mi mundo de ti,
ya nada me despertará en la mañana
y cuando caiga la noche no querré dormir.



Lemos Maximiliano Daniel.
Todos los derechos reservados 

Comentarios2

  • El Hombre de la Rosa

    Muy gratificante amigo Lemos leer tus bellas letras de amor
    Saludos de amistad y afecto
    Críspulo el Hombre de la Rosa

  • santos castro checa

    Es un deleite leer tu obra compañero Lemos. Sigue adelante, amigo poeta.

    Rudavall



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