Isaac Amenemope

Después de Ti Velada te poseo

Después de ti el cielo,

la noche hecha para descobijar al sueño,

la confluencia de rumbos pertrecheros.

 

Después de mi el sol

el intenso fragor que remueve nuestros centros,

el paso exacto de la contrariedad al verbo.

 

Después de los dos la vida,

resolviendo con cada sensación que se apaga

la lluvia de infinitos días.

 

Después hoy,

merodeando cerca de la eternidad

cocinando de felicidad.

 

Sazonando la aproximación con besos y cervezas

trayendo la extrañeza de invitada a la mesa,

llevándonos a la cama las cerezas.

 

Cuento los segundos a tu lado,

chispo el corazón, tus músculos ablando,

llevo la caricia de paseo por la ribera de tu lago.

 

Te poseo,

como poseyera la serenidad al miedo

como poseyera el jardinero flores en su jardín secreto.

Comentarios2

  • anfaber

    alucinantes las tres primeras estrofas!

    Después de ti el cielo,
    la noche hecha para descobijar al sueño,
    la confluencia de rumbos pertrecheros.

    Después de mi el sol
    el intenso fragor que remueve nuestros centros,
    el paso exacto de la contrariedad al verbo.

    Después de los dos la vida,
    resolviendo con cada sensación que se apaga
    la lluvia de infinitos días.


  • El Hombre de la Rosa

    Tus preciadas letras amigo Isaac gratifican la lectura de tu bello poema...
    Un saludo cordial de sincera amistad...
    Críspulo el Hombre de la Rosa...




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